El Alavés dio ayer en El Sardinero otro pequeño pasito hacia la permanencia. El Racing de Santander cayó anoche en su estadio ante el Real Madrid (2-3) y queda ahora a un solo punto de los albiazules. De esta manera, el convincente triunfo vitoriano frente al Betis ha permitido reducir en esta jornada de tres a un punto la diferencia respecto a la salvación. Además, el conjunto bético y el Espanyol se encuentran ahora a dos, con Real Sociedad y Athletic a tres y el Mallorca a cuatro, a falta de seis por disputar. Un auténtico atasco.
El primer análisis es evidente. El Alavés parte en desventaja en las dos últimas jornadas, excepto con el Cádiz (33 puntos), cuya única esperanza es una debacle colectiva de sus rivales. Pero los albiazules llegarán el domingo hasta Zaragoza con un amplio abanico de posibilidades. Desde dejar virtualmente sellada la permanencia a acabar la jornada a las once de la noche -el Deportivo-Athletic se disputa a las nueve- con los huesos en Segunda División.
En el apartado de máximos, la combinación perfecta reside en la victoria en La Romareda unida a las derrotas de Espanyol y Real Sociedad, que en la última jornada se enfrentan entre sí. Con este triplete, el cuadro vitoriano quedaría con 39 a un punto de la salvación porque o catalanes o donostiarras -que llegarían a la jornada decisiva con 38 y 39 puntos respectivamente- se quedarían por debajo de los 40.
Esta combinación podría tener un desarrollo aún más positivo para los intereses alavesistas. Que en función del resultado del partido Espanyol-Real Sociedad, el Alavés no necesitase sumar en la jornada final o que fuese suficiente perder por menos de cuatro goles frente al Deportivo.
Si la hipótesis ideal dejaría al Alavés el domingo prácticamente con la salvación en el bolsillo, la peor le llevaría al descenso matemático. En caso de perder y darse una difícil combinación de victorias y empates de sus rivales directos podría bajar. No en el campo, sino horas más tarde. Y es que si el Athletic pierde en La Coruña y sigue a tres puntos existiría una opción dado que el 'average' es favorable a los vitorianos.
El Espanyol, mañana
Entre lo mejor y lo peor existen cientos de posibilidades, si bien el gran objetivo alavesista en esta jornada debe ser salir de ella con la seguridad de que un triunfo en casa ante el Deportivo le dejaría en Primera. Es decir, depender de sí mismo en la última jornada, algo que ahora mismo no ocurre.
Pese a ello, una victoria en Zaragoza le permitiría alcanzar ese objetivo en casi todos los casos. Sólo una improbable concatenación de resultados lo impediría. El primer foco de atención será el Camp Nou mañana. Si el Barcelona supera al Espanyol, el Alavés saltará a La Romareda sabiendo que un triunfo le saca de los puestos de descenso. También una victoria en tierras aragonesas serviría para ello si pierden Betis o Racing. Incluso un punto le serviría al Alavés si los cántabros vuelven a perder, dado que el golaverage particular es favorable a los albiazules.
Y es que en principio a los alavesistas les bastaría sumar un punto más que el Racing en las dos jornadas finales para sellar la permanencia. Siempre y cuando, eso sí, el Cádiz no supere a ambos.
En cualquier caso y si se levanta la vista del farragoso lodo de los números, las cuentas se aclaran bastante. Al igual que sucedía antes de la visita del Betis y pese a la mejora en esta jornada, sólo una victoria en Zaragoza garantizaría a los alavesistas provocar una nueva convulsión entre sus rivales y afrontar la última jornada con todos los ases en la manga. La derrota o el empate le llevarían casi con total seguridad a una jornada final con dependencia de otros resultados.
f.r.esquide@diario-elcorreo.com