Los acordes del pasodoble 'Giralda' recibieron ayer en el Muelle de Las Delicias de Sevilla a la nao 'Victoria', una réplica aproximada del buque con que el marino de Getaria Juan Sebastián Elcano dio por vez primera la vuelta al mundo. El aspecto que presentaban los marinos comandados por José Luis de Ugarte e Ignacio Fernández Vial fue muy distinto al que, en 1522, mostraban los 17 hombres que acompañaban a Elcano en su arribada.
Volvieron a casa ricos, con las bodegas de la nao cargadas con 524 quintales de clavo, que, en la época, tenía el valor del oro. Pero desembarcaron famélicos, desdentados por el escorbuto, embrutecidos... Habían tenido que hervir y comerse el cuero de sus cinturones y de las costuras de las velas para poder sobrevivir, se habían alimentado con polvo de bizcocho empapado en orines de rata... En los últimos meses de travesía, los marinos pagaban hasta un doblón de plata por el cuerpo de uno de esos roedores. 256 hombres habían zarpado de Sevilla en 1519 al mando de Magallanes con el encargo de buscar especias en países no controlados por los portugueses y, sin quererlo, completaron la vuelta al Globo.
Embajada en Aichi
Ayer, y tras 19 meses de travesía y 26.500 millas navegadas, la nao de 150 toneles construida empleando las instrucciones para armar buques redactadas en 1560 por Diego García de Palacios llegó al que será su puerto definitivo, ya que el barco formará parte del futuro Museo de la Navegación de Sevilla tras haberse convertido en embajada flotante de España. La nao, en la que el Estado ha invertido dos millones de euros, estuvo presente el pasado año en la localidad japonesa de Aichi formando parte de la presencia española en la Expo.
La tripulación fue recibida por la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, quien les felicitó por su «valor, trabajo y capacidad» de aguante. «Vuestra hazaña ha sido recordar al mundo entero que el primero que dio la vuelta al mundo no fue Sir Drake sino Juan Sebastián Elcano», apuntó Álvarez. Ugarte dijo que, de su experiencia a bordo, se queda con la noche «muy dura» en que entraron a Tokio, por el intenso tráfico que había, y con la emotiva llegada el 22 de abril a Sanlúcar de Barrameda. Fernández Vial precisó que el barco, «fantástico», ha aguantado «temporales durísimos y hace honor al que llevó Elcano». El tripulante más joven, Pablo Torres (24 años), recordó la belleza de los atolones del Pacífico y «el cachondeo» de a bordo que les ha permitido salvar los momentos más duros de la travesía. La nao ha sido visitada por 90.000 personas y ha atracado en 20 puertos.