La plantilla del Deportivo vivió ayer una jornada de relax. Siempre pendiente de que sus pupilos se sientan a gusto con el ambiente de trabajo, Joaquín Caparrós no sólo evita las concentraciones sino que, cada dos o tres meses, se lleva a sus jugadores al balneario de Guitiriz (Lugo) para que descarguen tensiones con una buena terapia de chorros y baños, y confraternicen posteriormente en una especie de picnic. Este fue el plan de ayer, a dos días de un partido que la plantilla deportivista tilda de «importantísimo» de cara a sellar sus aspiraciones europeas, ya sea vía UEFA o, lo que es más probable habida cuenta de las distancia que le separa del Celta y del Sevilla, a través de la Intertoto.
La expedición del Deportivo llegó poco antes del mediodía al balneario, un bello complejo rodeado de bosques y un campo de golf que, remodelado a la última, volvió a funcionar hace tres años después de treinta de abandono. Directamente, los futbolistas pasaron a la zona de las termas, en la que realizaron un circuito de baños que, por sus caras de relajo al cabo de una hora y cuarto, sólo se puede calificar de gratificante.
Sin bajar los brazos
Concluida la sesión, en la que no participaron ni Caparrós ni sus ayudantes (se quedaron en la cafetería leyendo la prensa), tuvo lugar la rueda de prensa de rigor. Comparecieron los laterales Capdevila y Héctor. El primero, al que Aragonés ha citado para la jornada de convivencia de la que saldrán los seleccionados para el Mundial, habló primero de la citada convocatoria. Y lo hizo con cautela. «Hay que ir pasito a pasito. Todavía no voy a ningún lado», dijo, consciente de que la competencia en su puesto (ahí están Antonio López y Del Horno) es dura.
Respecto al partido ante el Athletic, en el que es baja Víctor por tarjetas y son dudas Duscher y Juanma, el defensa catalán fue claro. «Para nosotros es fundamental si queremos entrar en Europa. Aunque el Celta y el Sevilla nos lleven ventaja no podemos bajar los brazos. Y, en el peor de los casos, no podemos perder la séptima plaza porque este año la Intertoto es sólo una eliminatoria, no cuatro como la pasada temporada», comentó.
En parecidos términos se pronunció Héctor, que tras meses de ostracismo parece empezar a contar para su entrenador. «Sé que el Athletic se juega mucho, pero no podemos fallar. El partido no es importante sino importantísimo. Debemos una alegría a la afición, a la que esta temporada no le hemos dado muchas en Riazor», declaró, antes de retirarse a degustar un buffet al aire libre del que no se pudieron realizar fotografías. Vaya usted a saber por qué.