Ander Murillo tiene una idea clara: sacar los tres puntos en el encuentro de mañana contra el Deportivo. De su boca salió el verbo «ganar» y la palabra «victoria» en multitud de ocasiones durante su comparecencia de ayer ante los medios. El donostiarra tiene claro que, de esta forma, la pesadilla de temporada 2005-06 tocará a su fin. Se acabará de una vez por todas.
Es su deseo. «Vamos con la idea de la victoria en Riazor. Tenemos que ir así. A pesar de los resultados vamos a ir a ganar desde el primer minuto», respondió por primera vez. Más tarde, una pregunta sobre la forma de juego del Athletic en La Coruña -ofensivo o más defensivo- concluyó de la misma forma: «Vamos siempre a por la victoria. Es para lo que nos pagan y es lo que queremos». Así en varias ocasiones. Es su obsesión: acabar ya con el calvario. Está concienciado.
El ahora medio centro, además, no quiere oír hablar de supuestas primas al Zaragoza para que gane al Alavés: «Nos tenemos que dedicar a jugar al fútbol y centrarnos en el partido», respondió en primer lugar, para luego reiterar la idea sobre la que pivotó su discurso de ayer: «Hagan lo que hagan los demás tenemos que ganar, porque ganando el partido estamos salvados».