Sólo un final de buen esprinter podrá redimir al Arrate, siquiera en parte, de su gris campaña. Después de despegar en Almería, con una victoria que se había hecho de rogar en la segunda vuelta, ahora el cuadro eibarrés se traza como objetivo dar continuidad al recuperado buen tono de juego con otros cuatro resultados favorables en un desenlace adecuado para remontar posiciones y terminar con buen sabor de boca. Unas expectativas que deberá alimentar con un segundo triunfo consecutivo esta tarde (19.00 horas) ante el Teka Cantabria en el polideportivo de Ipurúa.
De esa manera los aficionados armeros podrían volver a disfrutar de un triunfo que no se produce en pista propia desde hace más de seis meses, ya que el anterior se remonta al 22 de octubre frente al Alcobendas (28-26). En realidad el Arrate sólo se ha adjudicado dos victorias en casa (la otra fue contra el Altea, 34-29) y es el equipo con peor balance como anfitrión.
Corregir parcialmente esta circunstancia está en su mano, porque nadie más disputará de aquí al final tres citas como local y únicamente una como visitante, además ante adversarios asequibles. Sería un error, no obstante, desmerecer al Teka, con unos números muy buenos como viajero, por cuanto ha alcanzado cinco triunfos. Los dirigidos por Alberto Urdiales, con 19 puntos, están al alcance del Arrate (17), que empataron en Santander (33-33) y, en caso de ganar, les traspasarían la antepenúltima posición.
Dueñas recela del rival
Las estadísticas les atribuyen un mejor ataque y una peor defensa que los albiazules. Jorge Dueñas, que esta misma semana conocía que no será renovado, conoce bien al bloque santanderino y afronta el choque con las lógicas reservas. «Ha conseguido muchísimos puntos fuera de casa y se mueve muy bien en resultados igualados. No se pone nervioso en ningún momento, al margen de cuál sea el resultado, y no nos pondrá las cosas fáciles», advierte.
Dalibor Cutura, que ante Valladolid y Keymare Almería no se movió del banquillo, podría reaparecer hoy tras medio año.