El Ávila intentará lavar la imagen de una campaña nefasta para sus intereses con una victoria ante el Mirandés durante el partido que les enfrentará a partir de las 17.00 horas de mañana, domingo, en el estadio Adolfo Suárez. Los abulenses no piensan tanto en tomarse la revancha por el 5-0 que encajaron en su visita a Anduva durante la primera vuelta liguera, como en lograr el triunfo frente a uno de los conjuntos que encabezan la clasificación.
«Esto sólo es fútbol y deporte. El Mirandés fue tremendamente superior a nosotros en su campo y si le tenemos ganas, es porque no hemos podido derrotar aún a alguno de los equipos de arriba de la tabla. Sólo nos falta por recibir al conjunto de Anduva y queremos brindar la victoria a nuestra afición», declaró ayer Luis Miguel Martín Del Río a EL CORREO.
Alcanzar a la Segoviana
Sin embargo, el entrenador del Ávila intuye que a su escuadra se le presenta un encuentro sumamente exigente ante el segundo clasificado del Grupo VIII de Tercera. «El Mirandés vendrá a ganar porque le interesa para el 'play off'. Imagino que piensa todavía en alcanzar a la Segoviana o mantener la segunda plaza para contar con el factor campo a favor en la fase de ascenso a Segunda B», apuntó. «Cuenta con una afición enorme, que llena el campo y que no deja de animar a su equipo en momento alguno, además de ser muy respetuosa con el rival. No creo» -agregó- «que quiera desperdiciar la ventaja de jugar el segundo partido en su estadio».
Del Río, que recuerda aún la importancia que tuvo la estrategia para los mirandesistas en el choque de la primera vuelta, piensa que las acciones a balón parado pueden ser igual de determinantes durante el compromiso de mañana. La irregular superficie del Adolfo Suárez invita más a que el encuentro se decida en jugadas de ese tipo.
«El estado del campo perjudica tanto al equipo que apuesta por crear como al que quiere llevar la iniciativa. Nosotros jugamos en casa y el Mirandés apostará por el triunfo. Sus malas condiciones perjudicará a los dos», estimó.
Pobre bagaje
Preocupaciones a las que el preparador abulense suma una tercera ante la visita del segundo mejor equipo a domicilio del grupo. Los pupilos de Del Río afrontan el partido después de encadenar su peor racha de resultados de toda la temporada. En las últimas seis jornadas, sólo han cosechado cinco de los dieciocho puntos en juego. Pobre bagaje para un club que inició la campaña con la idea de clasificarse para disputar la promoción de ascenso.
«Reaccionamos tras ganar a domicilio al Bembibre y Guijuelo, pero la derrota en casa ante la Segoviana supuso un fuerte golpe anímico y no lo hemos superado», afirmó. «Las cosas no han salido como todos deseábamos al principio de la Liga. Las lesiones nos han condicionado, hasta el punto de no haber repetido una alineación, y también la inexperiencia de jugadores», estimó.