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Sábado, 6 de mayo de 2006
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POLÍTICA
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El 'no' de ERC al Estatut abre una nueva brecha en el Gobierno de Maragall
La dirección del partido republicano acata el criterio de las bases, en contra de su posición inicial de pedir el voto «preferentemente nulo» en el referéndum Socialistas e ICV ven en peligro la continuidad del tripartito tras la consulta
El 'no' de ERC al Estatut abre una nueva brecha en el Gobierno de Maragall
VIRAJE. Carod-Rovira y Puigcercós explican ante los medios la nueva posición de Esquerra. / EFE
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La ejecutiva de Esquerra Republicana de Catalunya acató ayer la decisión de sus bases: pedirá el 'no' a la reforma del Estatuto en el plebiscito del 18 de junio. La rectificación de los dirigentes del partido -que hace sólo una semana aprobaron una resolución en la que propugnaban el voto «preferentemente nulo»- sitúa al gobierno de la Generalitat ante un escenario complicado.

El presidente de CiU, Artur Mas, apenas esperó unos minutos para reclamar a Pasqual Maragall que «recomponga» de inmediato su gabinete y rompa con los independentistas. «Que no haga hacer de nuevo el ridículo a Cataluña acudiendo al referéndum con un Gobierno desunido», exigió. Su demanda vino acompañada de una oferta. Su federación garantizará la gobernabilidad hasta que los ciudadanos se pronuncien sobre la reforma. A partir de ahí, Maragall se vería obligado a convocar elecciones. «No tiene sentido alargar el desconcierto y la agonía de las instituciones políticas», remarcó Mas.

La respuesta tendrá que esperar. El portavoz de los socialistas catalanes, Miquel Iceta, recordó que aún hay que oír al consell nacional de ERC. El máximo órgano del partido entre congresos votará, y previsiblemente ratificará hoy la resolución de la ejecutiva. Pero Iceta optó por la cautela. «Hemos valorado ya tantas posiciones diferentes de los republicanos que no queremos añadir más confusión a una situación muy delicada para la propia dirección del partido», apuntó.

Fuentes de ERC aseguran que desde la presidencia se les ha garantizado ya que el tripartito seguirá incólume como poco hasta el referéndum. El portavoz del partido en el Parlament, Joan Ridao, recordó que el presidente de la Generalitat reformó hace unas semanas su gabinete y defendió que no tendría sentido hacerlo saltar ahora por los aires. «Quien crea que se cumplirán los intereses perversos de Zapatero y Mas está equivocado», señaló. Aun así, dirigentes republicanos admiten que todo dependerá del resultado de la consulta. «Si el 'no' llega al 40%, es evidente que la viabilidad del Ejecutivo quedará en entredicho», dicen.

Maragall tendrá que enfrentarse ahora a aquellas voces que en el PSC y en el PSOE consideran que ha llegado el momento de romper con ERC. Desde el Gobierno se admite que el 'no' de este partido crea una situación «difícil» para el tripartito. Con todo, la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, eludió opinar sobre cuál debe ser la decisión de Maragall y se limitó a lamentar la resolución de los independentistas. «Lo siento, porque el Estatuto de Cataluña es un buen estatuto y es una pena que quien ha participado tan activamente en él no se sume a su respaldo; pero son decisiones soberanas y hay que respetarlas», dijo.

Manos libres

También el PSC garantizó en público la libertad de movimientos de Maragall, aunque ha convocado una ejecutiva extraordinaria el próximo lunes para debatir los efectos de la decisión de ERC. Iceta, que participó en la votación del Estatuto en la comisión general de comunidades autónomas del Senado, aseguró que tiene el «máximo apoyo» del partido para adoptar la resolución que estime oportuna. Sin embargo, se mostró decepcionado por ERC. Según dijo, los independentistas se habían comprometido expresamente con ellos a que en ningún caso harían campaña por el 'no'. Ahora, añadió, habrá que «reflexionar» si también los socialistas rompen su promesa de mantener el tripartito hasta el final de la legislatura. «Nunca en la historia un autogobierno había ido tan lejos y nunca un partido catalanista había rechazado un avance semejante», recriminó.

Por su parte, fuentes de la dirección de ICV, la tercera pata del tripartito, afirmaron que «evidentemente, el 'no' de ERC no ayuda en nada» a la continuidad del Govern, y señalaron que pasado el referéndum, y en función de sus resultados, se deberá hacer una «reflexión» sobre el futuro del Gobierno de coalición. Eso sí, el presidente de los ecosocialistas, Joan Saura, advirtió que no están dispuestos a gobernar en minoría con el PSC si el tripartito se rompe.

El presidente de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira, garantizó por su lado que los consejeros de su formación velarán por que el nuevo marco sea «conocido, apreciado y valorado adecuadamente» por la ciudadanía, aun sin hacer propaganda. Además se comprometió a hacer una campaña moderada en la que se explique todo lo que se podría haber hecho con el Estatut aprobado por el Parlamento autonómico y «recortado» en Madrid.

Carod, que comió ayer con Maragall para explicarle la decisión de su partido y analizar las repercusiones de la misma, argumentó que en un partido de carácter asambleario como ERC «no se puede obviar» lo que dicen las bases. El líder independentista confesó que él se habría sentido «más cómodo» defendiendo otra posición, pero no por el hecho de que ahora vayan a coincidir en el 'no' con el PP, que según dijo, no le preocupa. «El 'no' de Esquerra no tiene nada que ver con el del PP», aseguró.



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