El presidente del Gobierno defenderá el Estatuto de Cataluña en su último debate en las Cortes Generales. La comisión general de comunidades autónomas del Senado aprobó ayer el dictamen del proyecto con el rechazo de ERC en la delegación catalana y su abstención en la representación de la Cámara alta a través de la Entesa Catalana del Progrés. También el PP se opuso a la reforma.
El próximo miércoles, el pleno del Senado debatirá la carta autonómica y dará luz verde definitiva al texto para que los ciudadanos de esa comunidad lo voten en referéndum. Sólo el voto en contra de Esquerra Republicana de Cataluña atrasaría la reforma.
Al igual que ocurrió durante la tramitación del Estatuto valenciano, José Luis Rodríguez Zapatero hará uso de la potestad del Gobierno de intervenir en los debates parlamentarios para defender en el Senado la reforma catalana. Sólo si sus socios de ERC decidieran votar 'no' en ese pleno, el Estatut volvería al Congreso. En ese caso, el PSOE aceleraría los trámites para que el texto estuviera listo antes del referéndum del 18 de junio.
Voto diferente
ERC copó ayer el protagonismo en la Cámara alta por el distinto sentido de su voto. En la votación correspondiente a la comisión general de las comunidades autónomas del Senado, se produjeron 25 votos a favor del proyecto, 24 en contra (los del PP) y una abstención, la del republicano Carles Bonet. De esta forma, Bonet evitó que prevaleciese la mayoría del PP, lo que hubiera supuesto dar vía libre al rechazo a la propuesta.
Sin embargo, en la delegación del Parlament se dieron 36 votos a favor y 10 en contra, los del PP y cuatro de los ocho representantes de ERC. Los otros cuatro, entre ellos el líder del partido, Josep Lluís Carod-Rovira, no asistieron a la votación debido a la reunión de la ejecutiva de esta formación en Barcelona. Esas ausencias propiciaron que las enmiendas presentadas por CiU y Entesa sobre la transferencia de la gestión de puertos y aeropuertos fueran rechazadas en la delegación del Parlament por 25 votos en contra y 21 a favor. Si no se hubieran producido esas cuatro ausencias, se habría registrado un empate. Con el voto ponderado, la unión de CiU y ERC habría logrado la mayoría y, de paso, llevar la transferencia de puertos y aeropuertos al Pleno de la Cámara alta.