Agentes de la Guardia Civil clausuraron ayer la herriko taberna de Zamudio dentro de la operación abierta tras la detención el 18 de abril del miembro de Jarrai y de Ekin Ibon Meñika, quien fue encarcelado por un delito de colaboración con banda armada ya que, presuntamente, vendía bonos de ETA. La clausura había sido ordenada el jueves por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska, quien decidió que el local, utilizado por la asociación cultural Julemendi, fuese intervenido durante dos años .
El precinto fue llevado a cabo por agentes de la Guardia Civil que, a las diez de la mañana, llegaron a la localidad vizcaína a bordo de cinco vehículos todo terreno. Al pueblo se desplazaron también miembros de la GAR y de la Ertzaintza, por si era necesaria su intervención. Frente a la herriko, situada en la plaza Elexalde, se encontraba una decena de personas. En la fachada del inmueble, miembros de la izquierda abertzale habían colocado tres ikurriñas; un cartel con el lema, en euskera, «¿Esta es vuestra paz?»; y una fotografía de Meñika con la frase: «Ibón con nosotros». Los miembros del instituto armado solicitaron a las personas que se encontraban junto a la sede que se identificasen y abrieran la puerta del establecimiento. Los simpatizantes de la izquierda abertzale rechazaron en un primer momento utilizar la llave, pero cuando la Guardia Civil les indicó que si no abrían procederían a derribar la puerta con un ariete, cambiaron de parecer y decidieron permitirles el acceso. El local estaba vacío ya que los responsables de la entidad habían retirado la mayoría de los objetos el día anterior. Los guardias precintaron entonces el acceso a la herriko y posteriormente se retiraron.
El auto del juez Grande-Marlaska que ordena el cierre afirma que este local, así como otros de la red de herriko tabernas, «da cobertura a los fines criminales de ETA». En el documento se asegura que Ibon Meñika se dedicaba a realizar labores en la sede durante los fines de semana, que desde el local se habían organizado carpas festivas destinadas a recaudar dinero para las ilegalizadas Gestoras Pro Amnistía y que también se habían vendido bonos para financiar las campañas electorales de la suspendida Batasuna durante el año 2004.
Entramado
Al ordenar el cierre, el juez también pide al juzgado de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional, dirigido por Santiago Pedraz, que le facilite toda la información de la que disponga sobre «cualesquiera otras herriko tabernas que puedan ser utilizadas por el entramado 'ETA-KAS-EKIN-Batasuna'». El juez Pedraz, en este sentido, puso en libertad el pasado miércoles a una empleada de LAB de Bilbao que había sido encarcelada por su presunta relación con la venta de bonos de ETA.
Grande-Marlaska ya clausuró el pasado 11 de febrero un local de Usurbil al tener conocimiento de que había servido para celebrar una asamblea de la formación ilegalizada. En aquel momento ordenó a las fuerzas de seguridad que reuniesen más información sobre supuestas actividades de Batasuna dentro de las herrikos.