El Correo Digital
Sábado, 6 de mayo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
VIZCAYA
EL BAFLE
La tímida rubiales
Muy aprovechable fue la antepenúltima tripleta del 18º Villa. Montaron el pitote los segundos del lote, los belgas Southern Voodoo, que merecen llegar a la final, pero antes actuaron los bilbaínos Mannet, que entre el público contaban con una clac que ovacionó con efusión exagerada su repertorio amateur, naíf y deslavazado. La primera mitad, en trío, nos aburrió por feble, a pesar de las influencias compartidas: el spaghetti western instrumental, el country tan suave como el de Gacela Thompson (Pili, cantante de estos, apoyó en la primera fila), híbridos de Lou Reed con Ben Vaughn y canción tenue a lo Josh Rouse. La segunda mitad, en cuarteto, nos convenció más con dejes onda Byrds, Nuevo Rock Americano y 'alt-co'.

Luego desparramaron por todos los lados los belgas Southern Voodoo (Vudú Sudista). Eran cuatro mendas melenudos con camisetas negras (el bajista, rapado él, la vestía de Paul Di'Anno) y apostura de rock macarra con el potencial general del heavy metal (ecos de Motörhead, Mötley Crüe, Molly Hatchet, AC/DC...) y el atractivo del rock and roll hoy en boga (Five Horse Johnson, Nine Pound Hammer, Gluecifer, Backyard Babies, Turpentines...). Nashville Pussy serían su gran influencia y lo mejor no fueron los amagos de striptease de la guapísima (y timidísima) rubiales, o sea que imagínenselo. Ojalá lleguen a la final.

Los toledanos Apnea cerraron con un cancionero de pop impostado y sentimental, aburrido en la primera mitad y más creíble en la segunda. Eran seis, les sobraba una de las tres guitarras y sus referencias (Muse en las gradaciones sin romper, Starsailor en la melodía, Keane por el contraste poco percibible y el doom en una balada pianística) parecían peor asimiladas que en el caso de los belgas.



Vocento