Un grupo de trabajadores del Instituto Foral de Asistencia Social (IFAS) anunció ayer que recurrirá al Ararteko al considerar «discriminatoria» la exigencia de perfil lingüístico en la oferta de empleo público de la entidad. 107 de las 131 plazas incluidas en la convocatoria requieren acreditar un determinado nivel de conocimiento de euskera.
El colectivo ha empezado a recoger firmas para solicitar un incremento del número de plazas sin perfil, cuya presencia es «mínima» en trabajos como educador de menores o de personas deficientes. En su opinión, «es injusto» que personas que durante años «han demostrado su profesionalidad» no puedan acceder a ninguna plaza de ATS, cocinero, terapeuta ocupacional o asistente social. De los 32 puestos de auxiliar sanitario convocados, sólo uno carece de perfil lingüístico.
Los afectados han dirigido un escrito al diputado de Acción Social, Juan María Aburto, y a los grupos políticos de las Juntas Generales en el que lamentan que les consideren «trabajadores de segunda», ya que sólo pueden aspirar a «días sueltos, vacaciones y bajas» mientras los puestos más estables se reservan a quienes saben euskera.