«Hay que ser ambiciosos, pero sin perder la cabeza. Una victoria prima muchísimo en este choque». Un Dmitry Piterman serio habló del partido contra el Zaragoza y de las 'circunstancias' que concurren para el Alavés. El propietario del 51% de las acciones del club reconoció que el encuentro será «a vida o muerte», aunque también admitió que la victoria del pasado miércoles contra el Betis «invita al optimismo».
«Un empate» -en Zaragoza- «casi no sirve para nada y con una derrota y los resultados en contra se puede casi descender. Es muy importante ganar y si no se puede, como mínimo hay que empatar». El presidente añadió que «espero que después de esta semana dependamos de nosotros mismos para la última jornada».
El Alavés afrontará el duelo con la baja de un titular en sus planteamientos, De Lucas. «Lo de Quique es desafortunado y tendremos que hacer cambios. Estábamos bien y lo de la segunda amarilla es tremendo. Hizo un comentario, que por cierto va a costarle 10.000 euros, y el árbitro puso en el acta 'tonto'. De Lucas dice que le dijo 'loco, qué estas loco', pero en cualquier caso, una cosa como ésta no se puede hacer», valoró. «Es absurdo lo que hizo».
Con relevos
Piterman añadió que la ausencia del centrocampista es importante, pero que cuenta en la plantilla jugadores que le pueden suplir. «No está De lucas, pero está Jandro o Mena que le pueden suplir. El sistema lo hemos variado muy poco».
Según sus palabras, lo importante del encuentro de la Romareda será que el equipo trabaje bien, como lo hizo el pasado miércoles, la referencia a la que se agarra la plantilla. «Estoy convencido que si el trabajo del grupo es el mismo que el del Betis vamos a salir victoriosos, porque mostramos una gran intensidad en todos los aspectos; en defensa, en la presión, en ataque. Fuimos un equipo muy completo. Te das cuenta de que jugando de esta manera hay pocos conjuntos que nos puedan ganar», aseguró.
El máximo accionista del Alavés explicó también la sorpresa de la convocatoria: la inclusión de Rubén Navarro, un jugador que tradicionalmente ha rendido de forma notable en el estadio zaragozano. «Puede ser un talismán», empezó Piterman. «Ha metido seis goles allí en total. Vamos a ver si aprovecha la oportunidad y repite como goleador». El directivo explicó a su manera aquellas insinuaciones sobre la fragilidad moral del delantero en situaciones comprometidas. «Bueno, desde diciembre tiene unas molestias que se reproducen, si-no, si-no. Y estas cosas hay a algunos a los que les afecta más. A Rubén le afectó más que a otros y se vio en los entrenamientos, en actitud, hablando solamente. Ahora le toca a él, a ver si puede marcar las diferencias en éste o en el último partido», afirmó.