Diego Tristán puede despedirse hoy de Riazor, el estadio que le ha acogido durante las seis últimas temporadas. Aunque aún le restan dos años de contrato, el delantero andaluz ha mostrado su disposición a abandonar el club gallego habida cuenta de que, en el último mes, ha perdido la condición de titular. De hecho, aunque hoy jugará ante el Athletic, el delantero sevillano llevaba cuatro partidos sin entrar en el once de Caparrós; demasiado tiempo para un jugador con una altísima consideración de sí mismo. Recuerden, por ejemplo, que incluso cuando era Roy Makaay el que jugaba en su lugar Tristán no lo admitía.
El caso es que Joaquín Caparrós, que prefiere delanteros de más movilidad y entrega, no va a derramar una lágrima por la continuidad de un jugador cuyo declive es tan evidente como su pobre condición física. De este modo, sólo se necesita un club comprador para que Tristán ponga fin a su trayectoria en el Deportivo. «Lo mejor es que salga porque cuando uno deja de ser importante es preferible dar paso a otros», declaró ayer, en la rueda de prensa posterior al entrenamiento.
Diego Tristán, que ha marcado 11 goles esta temporada y, pese a su falta de sintonía con el entrenador, ha sido titular en 25 partidos, negó que tuviese oferta alguna y que ése fuese el motivo por el cual desea dejar el Deportivo. «No tengo nada. Estoy en manos del club. Sencillamente, no quiero estorbar, ni estar a disgusto», afirmó, no sin antes tener un recuerdo para la afición deportivista. «Han sido seis años increíbles. Sé que la gente me tiene un cariño especial. Sería bonito poderles dedicar mañana (por hoy) un gol», comentó el sevillano, que no ocultó su nostalgia por los tiempos pasados, cuando el Deportivo era Super. «A este equipo le hemos visto jugar muy bien», dijo.