El Correo Digital
Domingo, 7 de mayo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES

LA RIOJA
DEPORTES LA RIOJA
El Haro visita Rincón de Soto y el Calahorra se desplaza a Anguiano
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

El Haro confía en los tropiezos ajenos para tener un objetivo real en los próximos compromisos y mantener alguna opción, hasta el final, de meterse en la fase de ascenso, algo complicado. Para que el milagro pueda ocurrir, necesita imperiosamente la victoria ante un River Ebro que no se juega nada, si acaso conservar la octava plaza y dar una alegría a los aficionados que se conciten en el San Miguel.

Los de Alberto Iglesias -al que le han ofrecido a lo largo de esta semana la renovación- deben hacer sus deberes y esperar. No será fácil porque el cuadro blanquinegro está teniendo excesivos problemas para sacar adelante los partidos, ya que acumula tres empates en cuatro jornadas.

Las lesiones y las bajas han hecho merma en una plantilla corta -sobre todo en hombres de ataque- que bastante ha hecho durante la liga para ir sobreponiéndose a las numerosas lesiones graves que han afectado a los componentes de la plantilla.

Visita a Isla

Por su parte, el Calahorra visita el complicado campo de la Isla, donde le espera un Anguiano muy irregular que no gana en su campo desde el 29 de enero (2-1 al Alberite). Los de José Neila suman tres derrotas seguidas como locales ante Berceo, Varea y Haro.

La motivación por enfrentarse a los rojillos puede marcar la diferencia entre ver la cara buena o la mala de los serranos. Para colmo de males, su delantero Joseba -aunque esta temporada no está tan certero- es baja por sanción.

Los últimos resultados del Calahorra, sin opciones matemáticas de alcanzar el 'play off', han servido para certificar que a los rojillos se les está haciendo largo el tramo final. Óscar Herreros, como entrenador-jugador, y Chechu Martínez intenta que los rojillos acaben de la forma más digna.



Vocento