Las obras del palacio Mendibile han finalizado satisfactoriamente y el Ayuntamiento de Leioa les ha dado el visto bueno esta semana. Pese a que la estructura del caserío ya se ha renovado respetando las características arquitectónicas del original, por tratarse de un edificio histórico de interés, el dilatado proceso administrativo pendiente impedirá su apertura antes del próximo mes de septiembre.
Según el alcalde, Karmelo Sáinz de la Maza, en breve se instalará el mobiliario del edificio. Mendibile dispondrá de un área de unos 400 metros cuadrados destinados a albergar la sede de la denominación de origen Bizkaiko Txakolina, completada con un museo temático que mostrará elementos característicos utilizados en la producción agrícola y vitivinícola. Si se cumplen las previsiones iniciales, se instalarán terminales con programas interactivos para el público, que constituirán elementos didácticos y atractivos para los niños. Además, el Ayuntamiento decidió completar el complejo con un anexo que acogerá un restaurante, para cuya apertura será necesaria la puesta en marcha de un concurso público, trámite que causa la demora de la apertura hasta septiembre. El local, de estilo moderno y próximo al caserío, será un servicio añadido a una construcción que pretende convertirse en uno de los puntos de interés turístico de Leioa.
Las vistas existentes desde la zona, unidas al museo temático y a que la última planta se dedicará a sala de exposiciones, serán los mejores ganchos de Mendibile. A ellos hay que sumar la reciente apertura de un parque de grandes dimensiones en ese área, que «se convierte en el pulmón de barrios como Monte Ikea, Mendibile y San Juan, que disponen de escasos espacios verdes», como recordó Sáinz de la Maza.
El coste del proyecto se elevó a unos 2,6 millones de euros, pues se realizaron unas obras extras de excavación y cimentación para garantizar la solidez de la estructura de un edificio que estuvo en estado de ruina.