Quizá el motivo radique en las campañas informativas de la Dirección General de Tráfico. O tal vez en las estadísticas sobre la siniestralidad en las carreteras, principalmente en las secundarios. En cualquier caso, los conductores mirandeses utilizan cada vez más el cinturón de seguridad en sus desplazamientos. Todo parece indicar a estas alturas de 2006 que su uso se está generalizando en Miranda ya que se ha detectado que tan sólo un 6% prescinde de este elemento en sus desplazamientos por el término municipal.
Así lo demuestran los datos facilitados por la Policía Local tras el primer control que ha efectuado en el casco urbano este año, en concreto el pasado jueves. Una operación donde los agentes se limitan a «incidir» sobre la obligatoriedad de llevar el cinturón también cuando se circula por la ciudad.
De un total de 445 conductores observados sólo 27 no lo llevaban puesto. El dato es significativo, ya que supone que el 94% está concienciado sobre la necesidad de usarlo.
Mensajes
El responsable del área municipal de Seguridad Ciudadana, Lorenzo Luis González, cree que las cifras suponen que «se está consolidando su uso» en Miranda. Cree, además, que constituyen un reflejo directo de los mensajes que está lanzando la Dirección General de Tráfico con sus campañas nacionales. «Se está notando que abrocharse el cinturón se está convirtiendo en un hábito cada vez que alguien se monta en el coche», apostilla.
Sin embargo, el porcentaje desciende entre los acompañantes que viajaban en el vehículo hasta situarse en un 90%. En esa misma operación, los agentes locales constataron que no está tan generalizado entre el resto de los los pasajeros a pesar de la obligatoriedad que marca la ley. De hecho, el 10% no lo llevaba puesto, De las 107 personas que se controlaron, once carecían de ese necesario elemento de seguridad.
Lorenzo Luis González no entra a valorar si se trata de un porcentaje negativo o positivo. Asegura que esa estadística también permite interpretar que ha aumentado su utilización entre los acompañantes. El responsable de la Policía Local recuerda que la obligatoriedad legal antes recaía sólo en el conductor.