La ministra de Sanidad, Elena Salgado, pidió ayer a las autoridades autonómicas del país que hagan cumplir la Ley Antitabaco «en la parte que les afecta», y que lleven a cabo las correspondientes inspecciones «para garantizar a los ciudadanos que tienen protegida su salud en la forma en la que el Parlamento, que representa a todos, así lo decidió».
Salgado confió en que los consejos consultivos autonómicos determinarán si los proyectos que están desarrollando para el desarrollo de esta norma nacional en sus respectivas comunidades «es acorde o no con una legislación superior». «Sólo en el momento en el que no fuera así, el Ministerio de Sanidad tiene la obligación de hacer cumplir las leyes», agregó Salgado, que recordó que esta ley fue aprobada con un «amplísimo» consenso en el Parlamento.
En cuanto a la posibilidad de que el reglamento que preparan algunos gobiernos autonómicos, como el de Castilla y León, sea más permisivo que la norma nacional, advirtió de que «la tarea de un gobierno autonómico y de una consejería de Sanidad es proteger la salud de los ciudadanos».
La ministra aseguró que el cumplimiento de la Ley en los lugares de trabajo está siendo «excelente», aunque omitió referirse a los establecimientos públicos, y en particular a bares y restaurantes, donde se ha constatado un acatamiento a la normativa mucho más irregular.
Las dificultades que surgen en España en relación con el cumplimiento de esta ley se asemejan, dijo, a las que vivieron antes otros países, cuyos ciudadanos, dijo, «hoy están satisfechos de haber adoptado esa medida». «Yo siento que en España no se hubiera adoptado antes», apuntó.