La cueva de Pozalagua fue descubierta en 1957, pero guarda todavía numerosos secretos entre sus galerías. Uno de los más interesantes es, según los expertos, la vida de los murciélagos pequeños de herradura, un tipo de quiróptero definido como vulnerable, que habita allí en primavera y verano. La instalación de una videocámara en el interior de la cavidad permitirá desentrañar en los próximos meses los hábitos de una especie de reducidas dimensiones que ha elegido Carranza como lugar de cría.
El proyecto investigador, «pionero a nivel mundial», está promovido por la sociedad espeleológica Alfonso Antxia, en colaboración con el Departamento de Zoología de la UPV y el propio Ayuntamiento encartado. «Queremos ver cómo nacen y se crían los murciélagos, y también cómo son capaces de distinguir cuándo es de día y de noche desde el subsuelo», detalla el director de los estudios en la cueva de Pozalagua, Jabier Les.
30.000 personas al año
Para favorecer sus investigaciones, los científicos han instalado un micrófono de baja frecuencia y han acoplado a la videocámara un sistema de iluminación por infrarrojos que no perturbará la vida de los quirópteros. Estos mecanismos se colocaron antes de la llegada de la primavera para evitar posibles afecciones al hábitat de la especie. Los resultados que se vayan obteniendo en los estudios podrán observarse en los próximos días a través de 'www.pozalagua.com', un portal de Internet que ofrecerá también imágenes en directo de los murciélagos «durante las 24 horas del día».
El proyecto promovido en Pozalagua, en cualquier caso, no se reducirá a la investigación de los propios mamíferos, sino que analizará también las condiciones meteorológicas de la cueva para estimar su posible afección al modo de vida de sus aproximadamente sesenta inquilinos. Para ello se estudiarán los datos recogidos cada hora en las tres estaciones de medición que se instalaron en la sima hace ahora dos años.
Los resultados permitirán evaluar las alteraciones padecidas en el medio subterráneo debido al flujo de visitantes. No en vano, la cueva de Pozalagua es uno de los principales atractivos turísticos de Carranza. «Lo más sorprendente de todo es que los murciélagos hayan elegido como zona de cría un lugar por el que pasan más de 30.000 personas al año», considera Les, quien apunta a la «estabilidad térmica de la caverna» como posible causa.