El primer ministro israelí, Ehud Olmert, manifestó ayer que la tarea que emprenderá en la actual legislatura es la de establecer unas fronteras seguras y «defendibles» para Israel. El jefe del Gobierno judío anunció tras la primera reunión de su Gabinete que promoverá unos límites definitivos para su país, aunque la decisión pueda conllevar el traslado masivo de colonos. En cualquier caso, Olmert subrayó que todavía no han elaborado una propuesta para rediseñar el perfil geográfico del Estado judío.
El primer consejo de ministros del nuevo Ejecutivo israelí estaba convocado para resolver cuestiones técnicas sin excesiva trascendencia política. Tras el encuentro, sin embargo, Ehud Olmert volvió a desgranar una de las grandes tareas que se ha marcado para su mandato. El primer ministro explicó que trazará unas nuevas fronteras para el país que «salvaguarden» su mayoría judía. «No tengo ninguna duda de que el alcance de esta misión carece de precedentes y me consta que la inmensa mayoría de los israelíes se va a identificar con nuestro trabajo», dijo en tono solemne.
Salida de Cisjordania
El nuevo Gobierno modificará los «modelos de existencia» con el fin de garantizar la matriz judía del país. Bajo esta alambicada expresión, se encuentra el complejo asunto de los asentamientos en Cisjordania. Aunque Olmert no se refirió directamente al traslado de colonos, los planes del Ejecutivo contemplan el abandono de una parte del territorio cisjordano. Según las primeras estimaciones, la propuesta incluiría la evacuación de 70.000 personas.
En Cisjordania viven unos 250.000 colonos judíos y más de 200.000 residen en el sector ocupado de Jerusalén, donde Israel planea seguir construyendo viviendas a pesar de que vulnera la legislación internacional. «En los próximos años vamos a cambiar los modelos de existencia del Estado con el fin de salvaguardarlo como un país que tenga una mayoría judía sólida y unas fronteras que podamos defender, que ofrezca seguridad a los residentes y que nos separe de quienes deben vivir a nuestro lado, pero no con nosotros», enumeró Olmert.
En cuanto a una posible reunión con las autoridades palestinas, fuentes del Ejecutivo hebreo se limitaron a confirmar que el presidente de la ANP, Mahmud Abás (Abú Mazen), había llamado a Olmert para felicitarle por la formación del nuevo gobierno. Mientras, el ministro palestino de Exteriores, Mahmud al-Zahhar (Hamás), reveló que se ha encontrado en secreto con su homólogo de un «importante país europeo».