George W. Bush está convencido de que Irán podría lanzar un ataque para destruir Israel. En una entrevista concedida al diario alemán 'Bild', el presidente de Estados Unidos asegura que se toma «en serio» las amenazas vertidas por el Gobierno de Teherán contra el Estado judío. Hace varias semanas, el máximo mandatario de la República islámica, Mahmud Ahmadineyad, aseguró que «Israel debería ser borrado del mapa» y puso en tela de juicio el holocausto judío.
Bush, que a lo largo de la semana pasada recibió la visita de la canciller alemana, equipara en la entrevista la verosimilitud de las advertencias de Irán con las de Al- Qaida. «Cuando Bin Laden dice que atacará el mundo occidental tomo en serio su amenaza. Cuando Al-Zarqawi dice que sus fuerzas tomarán el control de Irak le tomo en serio. Y cuando el presidente iraní dice que atacará Israel también le tomo en serio», subraya el presidente norteamericano. Por ello, el líder republicano considera que Teherán debe «abandonar sus intenciones» de seguir adelante con su programa nuclear.
Acuerdo diplomático
Pese a que Bush aboga por una salida dialogada para cerrar la crisis abierta con la república islámica, en sus declaraciones también deja claro que no se pueden descartar otras alternativas. «He dicho en suelo alemán y en suelo americano que me gustaría resolver este asunto con la diplomacia. Creo que podremos lograrlo, pero todas las opciones tienen que estar sobre la mesa», indica en su conversación con el diario germano.
A juicio del presidente de Estados Unidos, la clave para lograr que Ahmadineyad retire su apuesta por la energía nuclear se encuentra en la unidad internacional. Con esta premisa, Bush insiste en que el Consejo de Seguridad de la ONU debe tomar una decisión cuanto antes para atajar las aspiraciones de la República islámica. «Irán intenta debilitar la unión de la comunidad internacional, se ha enfrentado al mundo y está aislado. Tiene que tomar la decisión de abandonar sus intenciones», subraya antes de repetir que «no tendrá armas nucleares».