El secuestro de un primo del ex presidente colombiano Andrés Pastrana es el último atentado, después del asesinato de Liliana Gaviria, cometido por la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). La ofensiva contra personalidades civiles y políticas se enmarcaría dentro de la reorganización de un comando urbano para boicotear las elecciones presidenciales del próximo día 28. El ingeniero Tomás Cipriano Arango Canal fue capturado por un grupo de hombres armados el pasado miércoles en su finca de Chinácota, en la provincia Norte de Santander.
El temor se ha instalado entre los políticos. El candidato del Partido Liberal, Horacio Serpa, anunció la salida del país de sus tres hijos para evitar que corran la misma suerte que la hermana del ex presidente y ex secretario general de la OEA. Por otra parte, al menos nueve concejales renunciaron al haber sido amenazados de muerte. «En este momento siento demasiado miedo», reconocía Edgar Almanza, alcalde de Villavieja, al sudeste del país, que temía la «falta de garantías para la seguridad de nuestras vidas». Las FARC han asesinado en lo que va de año a 16 ediles.
Intimidar la democracia
Según Óscar Núñez, director ejecutivo de la Federación Nacional de Concejos (Fenacon), la principal y más antigua guerrilla del país, con 17.000 efectivos, históricamente ha recrudecido sus atentados contra funcionarios, personajes públicos, o cometiendo acciones espectaculares en época electoral. «Está claro que las FARC están buscando intimidar a la base de la democracia, que son los concejales del país, con el único fin de que la población no acuda a la próxima cita electoral», señaló Núñez.
El semanario 'El Espectador' informó ayer de que la guerrilla liderada por Manuel Marulanda 'Tirofijo' está reorganizando su comando urbano 'Antonio Nariño', apoyado por la columna móvil 'Teofilo Forero', la misma que ultimó el asesinato de Liliana Gaviria.
Según los expertos, esta columna es una de las más crueles y profesionales de las FARC. Es una especie de 'cuerpo de élite' que protagoniza acciones espectaculares como secuestrar a decenas de personas en un edificio en Neiva con guerrilleros disfrazados de policías, o interceptar un avión comercial y obligarle a aterrizar en una carretera rural para secuestrar a un senador.
Unos 20.000 miembros de los cuerpos de seguridad integrarán el operativo destinado a blindar Bogotá el día de las presidenciales, en las que el actual mandatario, Álvaro Uribe, barrerá si se confirman las encuestas que le otorgan un 56% de los votos, frente al 15% de Serpa.