Febrero de 1981. El país asiste, en algunos casos receloso, a la creación de las distintas Comunidades Autónomas. La sociedad se convulsionaba con un intento de golpe de Estado. Era una época de economía aún retraída en la que todavía no se percibía el 'boom' inmobiliario. En aquellos primeros compases de los años 80 los arquitectos aún dibujaban a mano. Los estudios de arquitectura se caracterizaban por las grandes mesas de planos y el uso continuado de estilógrafos y tecnígrafos. Los avances tecnológicos se veían con cierta distancia.
En aquel contexto histórico, los arquitectos riojanos dieron un paso definitivo: independizarse del colegio aragonés. El nacimiento de la Comunidad Autónoma de La Rioja les animó a crear su propio colegio profesional, adscrito a la recién estrenada autonomía. En aquel momento, cuando los profesionales riojanos apostaron por iniciar su propio camino, se cumplían 50 años de la creación de los Colegios Oficiales de Arquitectos en España.
«Pedimos ser un colegio independiente, a pesar de las dudas que había en aquel momento», recuerda hoy Domingo García Pozuelo, actual decano del Colegio Oficial de Arquitectos de La Rioja y primer coordinador de cultura del COAR. «Nos criticaron porque éramos pocos colegiados, porque apenas tendríamos gente para cubrir los diferentes órganos», continúa.
De la mano de Gerardo Cuadra -el primer decano-, el apoyo de políticos como Gil-Albert y profesionales de la talla de Javier Martínez Laorden, Víctor Uriarte Centaño, Emilio Carreras Castellet, José Sáez de Jubera López, José Manuel Palonor Pascual, José Alfonso Echevarría Mancha y Jesús López Araquistáin (que compusieron la primera junta de Gobierno), el colegio riojano inició su andadura.
Durante estos días el COAR ha conmemorado este cuarto de siglo, consciente de que a lo largo de estos 25 años la profesión ha evolucionado a un ritmo vertiginoso de forma paralela a la sociedad. El número de colegiados ha pasado de 50 a 280. La plantilla de trabajadores también se ha multiplicado; empezó con un asesor jurídico y seis empleados, hoy cuenta con 20 técnicos.
Las herramientas manuales han sido sustituidas por sofisticados programas de diseño y dibujo por ordenador, imprescindibles para afrontar los nuevos retos, y el número de proyectos visados experimenta cada año un importante crecimiento; hoy ya ha superado el 20% respecto a 2005.
García Pozuelo recuerda, a modo de anécdota, que hace 25 años «uno de los empleados del Colegio, como trabajo adicional, realizaba siete copias de los proyectos y las memorias que se presentaban en papel de calco, en máquina de escribir».
Casa Palacio
Dos pisos unidos en Gran Vía 24 fueron la primera sede del COAR, las mismas oficinas que había utilizado la hasta entonces delegación riojana. El mismo año de su creación, el colegio decidió comprar una casa de vecindad con porte antiguo, una casa palaciega, que a partir de 1986 se convirtió en su sede. El COAR invirtió en la rehabilitación hasta 100 millones de las entonces pesetas.
Hoy el COAR desarrolla una frenética labor. «Vela por el ejercicio correcto profesional, se ocupa del visado de todos los proyectos arquitectónicos que se desarrollan en La Rioja y de que cumplan los controles de calidad y la normativa urbanística», advierte el decano.
Las leyes han ido cambiando. En la actualidad asistimos a la aplicación de la nueva Ley de Ordenación de la Edificación. «La normativa que debemos cumplir los arquitectos en este momento es más compleja, hay que tener en cuenta aspectos como aislamientos térmicos, protección de incendios, sistemas de ahorro energético ...», explica el decano. «La forma de trabajar, las normativas han cambiado en estos 25 años pero la arquitectura sigue siendo lo mismo, la capacidad de crear de los arquitectos», continúa.
El decano del COAR asevera que «desde un punto de vista del compromiso arquitectónico en La Rioja se realizan edificios bien ejecutados» y advierte que «el norte del país es más exigente en cuanto al cumplimiento de normativa». «La Rioja cuenta con algunos arquitectos muy notables, ganadores de prestigiosos premios».