La Audiencia Provincial de Madrid condenó ayer a penas que suman trece años y medio de cárcel a tres policías a los que responsabiliza de la detención, en enero de 2005, de los militantes del PP Isidoro Barrios y Antonia De la Cruz, acusados de agredir al entonces ministro de Defensa, José Bono, en una manifestación de la AVT. Bono había ido a la marcha a título personal, y fue increpado por un grupo de manifestantes que, sostienen los jueces, no llegaron a agredirle, por lo que consideran «ilegales» los arrestos. El fallo provocó la dimisión de Constantino Méndez, delegado del Gobierno en Madrid.