El consejero portavoz del Gobierno de Navarra, Alberto Catalán, hizo ayer un nuevo llamamiento tanto a la dirección de Volkswagen como al comité de empresa de la factoría de Landaben para que sea posible cerrar un acuerdo sobre el convenio colectivo tras 16 meses de conversaciones infructuosas. Este aviso se produce después de que un periódico alemán publicara el domingo que el grupo automovilístico estudia el cierre de la planta navarra. Aunque no quiso opinar sobre esta amenaza, reconoció que «todas las posibilidades están abiertas».
Catalán insistió en que ahora lo importante es que tanto la dirección como los sindicatos asuman su responsabilidad «para que llegue a un buen fin la negociación» y para conseguirlo apuntó que posiblemente serán necesarias «cesiones» de ambas partes.
El portavoz del Ejecutivo indicó asimismo que si Volkswagen presenta un plan industrial para la planta de Landaben el Gobierno lo estudiará y si le corresponden ayudas económicas se las concederá, aunque quiso destacar que las otorgadas hasta ahora han sido iguales a las que pueden corresponder a otras empresas según la legislación vigente.
Ajenos al llamamiento del Gobierno navarro, CC OO, LAB y CGT convocaron dos nuevas jornadas parciales en protesta por la paralización del convenio colectivo. Mientras, el presidente del comité, Jesús Sánchez Bruna, de UGT, asiste en Alemania a la reunión del comité europeo y mundial.