El principal negociador nuclear iraní, Alí Lariyani, afirmó ayer que la carta escrita por el presidente Mahmud Ahmadineyad a su homólogo estadounidense, George W. Bush, podría crear «una nueva oportunidad diplomática», pero también advirtió de que la misiva no supone que la posición del régimen islámico se haya ablandado.
Lariyani rechazó dar detalles sobre el contenido del escrito, pero dijo que «quizá podría llevar a una nueva oportunidad diplomática», aunque, agregó, «requiere que se le dé un tiempo». «Es necesario esperar antes de revelar el contenido, dejemos que recorra el curso diplomático», afirmó Lariyani en una entrevista concedida a la cadena NTV turca, precisando que «el tono de la carta no es algo que pueda considerarse blando».
El domingo, Ahmadineyad reiteró su amenaza de retirarse del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) si el máximo órgano decisorio de Naciones Unidas impone sanciones por su programa nuclear. El líder ultraconservador persa había afirmado que Washington y sus aliados no dan «nada» a los iraníes y «todavía quieren imponernos sanciones», algo que calificó de «sin sentido».
Mientras, el portavoz del Gobierno, Gholam Hossein Elham, manifestó que el mandatario persa propone a Bush abrir puertas para solventar sus diferencias, al tiempo que subrayó que «no es una carta abierta» y manifestó que Irán no dará a conocer su contenido. Lo único que indicó es que «Ahmadineyad habla sobre la tensa situación actual en el mundo y sugiere modos para resolver los problemas y reducir las tensiones».
En Washington el consejero de seguridad nacional de Bush, Stephen Hadley, manifestó que no estaba al tanto de la existencia del escrito. «La comunidad internacional ha sido muy clara sobre lo que Irán tiene que hacer», dijo a la cadena NBC. «Tiene que volver a suspender sus actividades nucleares para que se abran las puertas a la negociación diplomática».