Galdakao ha emprendido una carrera por acabar con las barreras físicas en el municipio. El plan de accesibilidad con el que la localidad contará a finales de año aportará, según los mandatarios, «una solución a las barreras arquitectónicas» existentes en el municipio, y facilitará las directrices a seguir en las futuras actuaciones del Ayuntamiento. El área técnica ya ha adjudicado la redacción del proyecto a la empresa Bizgorre S.L. por 38.280 euros.
Este estudio ayudará a conocer la realidad del municipio y detallará los obstáculos con los que los discapacitados deben enfrentarse a diario. También ayudará a confeccionar el orden de prioridad para darles una solución. El documento incluirá un calendario de trabajo y establecerá las fases en las que se desarrollarán las propuestas, e incluirá una estimación del coste de los trabajos. «Este plan es una herramienta válida para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos», señaló el concejal de Urbanismo, Justo Iraurgi.
Aunque a falta de redacción, los dirigentes de Galdakao ya tienen claro el camino que deben seguir para mejorar la accesibilidad de la localidad. De esta manera, la peatonalización de calles y la instalación de avisadores acústicos en los semáforos, así como la colocación de puertas de apertura automática, figuran entre las tareas pendientes en Galdakao.
Elevar la calzada
A la hora de redactar el proyecto, la empresa deberá tener en cuenta la instalación de aseos adaptados, rampas y elevadores en los edificios públicos. El plan incluirá también la creación de vados peatonales accesibles y la elevación de la calzada en los pasos de cebra al nivel de la acera, como ya se ha hecho en los trabajos de urbanización de Bizkai kalea y Juan Bautista Uriarte.
Las personas con discapacidades físicas, sensoriales o mixtas serán beneficiados, pero también otros colectivos como embarazadas, la tercera edad, los enfermos, las personas de tamaño inusual y los accidentados.