El Correo Digital
Martes, 9 de mayo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
Suscríbete al diario en papel
Disfruta de sus ventajas

Promociones
Las mejores ofertas en kiosko y tienda

Puntos de venta
Vayas donde vayas, allí estamos

Taller de prensa para escolares

Tarifas publicidad
Cómo anunciarse
PORTADA
CULTURA
Punto Radio entrega sus premios anuales a los personajes más destacados
Chenoa, Carmen Sevilla, Soraya... Punto Radio entregó en el Museo Guggenheim sus premios a los músicos, actores, deportistas, cocineros y comunicadores más destacados del año
Punto Radio entrega sus premios anuales a los personajes más destacados
SOLICITADA. La cantante Soraya se fotografía rodeada de varias de sus fans, que volvieron a casa felices por el encuentro. / REPORTAJE FOTOGRÁFICO DE FERNANDO GÓMEZ
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

A nadie le amarga un dulce, y menos si viene en forma de premio. Da igual la edad, la ilusión es la misma y en las vitrinas siempre hay huecos para caramelos. Carmen Sevilla, por ejemplo, le lleva casi medio siglo a María Laura Corradini -más conocida como Chenoa- y acredita una carrera incombustible. Pues bien, a pesar de esta considerable grieta generacional, al recibir un galardón la sevillana siente el mismo «entusiasmo» y «placer» que la cantante argentina criada en Mallorca y esculpida en la academia de 'OT'. Les sienta la mar de bien el aplauso y el reconocimiento. Las dos, dicharacheras y amables, compartieron anoche una agradable velada en el Museo Guggenheim de Bilbao junto al resto de los invitados, compañeros de profesión, artistas, cocineros, comunicadores y deportistas que acudieron a la ya tradicional gala de los premios anuales de Punto Radio.

Mucha gente 'guapa' se acercó ayer a la 'caseta de Puppy'. Todo eran saludos, abrazos, felicitaciones y buenos deseos. Soraya, una de las galardonadas, estaba «encantada» de recibir el premio de Artista Revelación. «Ha sido una sorpresa maravillosa, intensa por inesperada, algo que no me podía imaginar ni en mis mejores sueños». La joven cacereña, que salió de la factoría 'OT 4' y cambió su trabajo de azafata por la canción, cree que es la «mejor sobre el escenario». Tiene una explicación sencillísima: «¿He nacido para la música!». Si ella lo dice...

La artista revelación, de 23 años y con hambre de triunfo, ha vendido casi 100.000 copias de su primer trabajo, 'Corazón de fuego', y va sin cadena. «La gente ha recibido muy bien el disco, aunque hay de todo. No soy la número uno, pero todo se andará», bromea mientras insiste en que la fama no le ha afectado. «Ese rollo no va conmigo. Sigo siendo la misma y mis prioridades no han variado: la familia, los amigos... Lo único que ha cambiado es mi profesión, que lo de ser azafata no me molaba nada. ¿Menudo rollo!». El de anoche era el primer premio que recibía en su corta e intensa carrera de cantante. «Ahora tendré que buscarle un sitio, pero como estoy de mudanza ya veré dónde lo coloco».

Una de las primeras en llegar a Bilbao para recoger su galardón de Fenómeno Musical del Año fue Jessica Expósito. Sí, con dos eses y un físico que invita a apuntarse a un gimnasio. La barcelonesa, una de las creadoras del baile mestizo Batuka que se cocinó -¿adivinan dónde?- en los fogones de 'Operación Triunfo', se encarga de idear junto a su hermano las coreografías de una danza que fusiona reggaetón, rumba flamenca, vallenato, ritmos brasileños, aerobic y artes marciales. «Queríamos hacer una mezcla de estilos para que la gente hiciera deporte en casa. Pero, claro, tuvo tanto éxito que ya se está practicando en polideportivos, discotecas...». No le falta razón: Batuka Latin, el primer disco en salir al mercado, vendió 600.000 copias.

Jessica, que se confiesa «espontánea» e «improvisadora», estaba convencida de que la marca Batuka triunfaría, pero «no me imaginé que llegaría a tanto». A las concentraciones que suele hacer su equipo «acude un montón de gente con ganas de bailar y pasárselo bien». En La Coruña congregaron a 3.000 personas, en Alicante otras 5.000... y no piensan parar. «Ahora estamos con Batuka Xtreme, que presenta temas más duros, coreografías más intensas y un cóctel de house, tecno y dance, aunque sin perder su raíz latina». Esta catalana de 28 años, sin acento y con una licenciatura en Educación Física, responde con rapidez y simpatía a todas las preguntas que se le plantean. Bueno, a casi todas.

-¿Qué hacemos con el Estatut?

-Ja, ja, ja... Yo me abstengo. No me atrevo a opinar... ja, ja, ja.

Qué contento se pondrá Carod-Rovira.

Poco después de perderse Jessica Expósito por las calles de Bilbao -el hambre apretaba- llegó Chenoa. Blanca. Mareada. «Es que hemos tenido un vuelo... ¿No veas cómo se movía el avión!» Ni ganas. La artista argentina, que con 8 añitos aterrizó con sus padres en Mallorca para quedarse, utiliza la expresión «un puntazo» para referirse al premio concedido. Nada menos que Mejor Álbum del Año. «No me lo esperaba. Es muy difícil que te premien hoy en día porque somos muchos y hay gente muy buena». La cantante, que acudirá en verano a las fiestas de Bilbao, ha vendido más de 100.000 copias de 'Nada es igual', su último disco, y asegura que está «muy bien de salud», después de superar un cáncer de útero. «Mientras haya ilusión, no hay dolor».

Fama y respeto

Chenoa, que quiere decir 'Paloma blanca' en el idioma sioux, reconoce que, «lamentablemente», su vida ha cambiado desde que se hiciera famosa. «La fama en España va unida a algo negativo. Hay mucho intrusismo -en referencia a la profesión periodística- y poco respeto hacia la privacidad de la gente. Pero no quiero que me vuelvan loca, así que debo ser fuerte y no permitir que me hagan daño».

Y entre las muchas personas que se acercaron al Guggenheim también estaba Carmen Sevilla. En calidad de galardonada. A sus 75 años, Punto Radio la ha premiado por su trayectoria artística. ¿Y cómo es ella? Igual que en la televisión: amable, habladora, alegre y con ganas de contar las batallitas de los años cincuenta. No recuerda la última vez que estuvo en Bilbao, pero sí la primera: «Fue en 1953, con Luis Mariano. Hicimos un espectáculo en el Arriaga». Según parece, la gente no se portó muy bien con el guipuzcoano, así que el cantante se bajó del escenario, se metió en el coche y se fue. Carmen Sevilla y su madre le acompañaron en la 'fuga'. «¿Qué habrán dicho de nosotros!», decía entre risas.

La artista, que se plantea subastar todos sus premios con fines benéficos, no quiere ni oír hablar de la jubilación. «¿Dejarlo? ¿Yo? Ni loca. El trabajo me da ganas de vivir». Y advierte: «Si fuera necesario, iría en una silla de ruedas a presentar el 'Cine de barrio'». Que no se entere Parada.

Más información

EL CORREO ofrecerá un cuadernillo especial el próximo viernes, día 12, con todas las fotografías de la fiesta.



Vocento