La protección del patrimonio natural y paisajístico de la cuenca minera ha abierto una brecha entre el Gobierno vasco y la Diputación. Desde hace cinco años, la posibilidad de que los montes de Triano sean declarados biotopo protegido ha estado envuelta por la polémica. Después de que dos estudios del Ejecutivo autónomo avalaran los valores ambientales del enclave, la institución foral considera que la zona montañosa carece de las características suficientes para ser catalogada con este tipo de protección.
El desencuentro entre las dos instituciones se plasmó hace tres meses en Naturzaintza, el consejo asesor para la conservación de la naturaleza en Euskadi. «En la reunión celebrada en febrero para estudiar la protección de los montes de Triano, el representante foral mostró su falta de interés en la iniciativa», sostiene la consejera de Medio Ambiente, Esther Larrañaga, en una respuesta parlamentaria a una pregunta formulada por el PP.
Fue en 2001 cuando el Museo Minero de Gallarta y la Sociedad de Ciencias de Sestao decidieron alertar sobre el «abandono» al que había sido condenada el área montañosa de la zona minera, que abarca una superficie de 625 hectáreas. Su propuesta consistía en que el Ejecutivo de Vitoria frenara la degradación de los montes de Triano con una figura de protección.
Informes favorables
Después de que la solicitud de los dos colectivos se debatiera en las Juntas, el Gobierno vasco encargó sendos estudios para analizar los valores históricos y ambientales de la zona. Y los informes no dejaron lugar a dudas: los montes de Triano y Galdames reunían las condiciones necesarias para ser catalogados como un biotopo protegido. De hecho, los documentos hablaban de especies y bosques autóctonos de «obligada protección». Desde entonces, el proyecto está paralizado.
Con el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) del enclave terminado, el Gobierno vasco considera que «es el momento de que otra administración impulse la iniciativa». «Lo que estaba en nuestras manos ya lo hemos hecho, ahora la gestión le corresponde a la Diputación», recuerdan fuentes del Departamento de Medio Ambiente. Pero la institución foral no es de la misma opinión. El director de Montes y Espacios Naturales, Agustín Sarría, aboga por «buscar otro tipo de protección». A su juicio, el paraje minero «no cumple los suficientes requisitos para la declaración de biotopo protegido». «Valores naturalísticos hay en todas partes», aclara.
El PP, que ya intentó hace cuatro años preservar la «singularidad» de la zona en las Juntas, no ceja en su empeño y tratará mañana de que su propuesta de crear un biotopo protegido en los montes de Triano sea aprobada en la cámara vizcaína. Los populares creen que la protección es la única forma de que el enclave se libere de las inminentes amenazas que se ciernen sobre él. «Las actitudes del Gobierno vasco y de la Diputación no son serias. Tememos que un parque eólico, canteras o tendidos eléctricos destrocen este espacio natural», sostiene Arturo Aldecoa, apoderado del PP.