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Martes, 9 de mayo de 2006
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VIZCAYA
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Camareros y clientes escapan al ático de un restaurante para huir de un alborotador
El detenido les amenazó de muerte e intentó agredirles y destrozó varias dependencias del local de Lezama
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Una cena indigesta. Los comensales de un antiguo caserío de Lezama reconvertido en restaurante tuvieron que abandonar de forma apresurada sus sillas para defenderse del agresor, que primero intimidó a los camareros y luego intentó atacarles a ellos, a la una de la madrugada del pasado lunes, cuando aún se encontraban en el comedor.

El detenido, un vecino de 40 años, la emprendió inicialmente contra los empleados, a los que, sin ningún tipo de motivo, empezó a molestar. Al recriminarles éstos su actitud e invitarle a que depusiera su actitud, el alborotador se mostró aún más violento y comenzó a proferirles amenazas de muerte, al tiempo que intentó agredirles.

Después, el individuo, que responde a las iniciales de S.G.V., pasó al comedor del establecimiento y provocó un fuerte altercado. Con las manos ensangrentadas tras romper el cristal de la puerta de acceso y muy excitado, arremetió contra los comensales, algunos de los cuales aún no habían acabado de cenar.

Asustados, desocuparon a estampida sus mesas, ya que el individuo les amenazó también de muerte. Ante el cariz que tomaron los hechos, los empleados del restaurante y clientes huyeron «para repeler la agresión», según confirmó ayer un portavoz del Departamento de Interior. Las víctimas se refugiaron en el ático del inmueble.

Auxilio desde lo alto

Durante el tiempo que tardó en llegar la Policía, el individuo causó enormes daños en numerosas dependencias al destrozar varias vitrinas y cristaleras. Cuando llegó al edificio, la Ertzaintza comprobó cómo los camareros y clientes pedían auxilio desde el ático del local, mientras que el individuo, que presentaba varios cortes y un estado «muy agresivo», hacía caso omiso a las indicaciones de los agentes y mantenía su actitud violenta, aunque, finalmente, consiguió ser arrestado.

Momentos después, fue trasladado a un hospital para tratarle de las lesiones que se causó. Ayer, fue puesto a disposición judicial, tras prestar declaración.



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