No, no es fácil encontrar un actor que pueda encarnar a Supermán. Cuenta la leyenda que, antes de hallar al malogrado Christopher Reeve, le propusieron el papel a Warren Beatty. La estrella pidió tiempo para dar una respuesta, leyó el guión en varias ocasiones, y una tarde se calzó el traje del héroe, puso una cámara en un rincón de su jardín y empezó a correr alrededor de la piscina. Cuando vio las imágenes, tomó la decisión: Jamás protagonizaría esa película; no importaba el dinero que le ofrecieran.
El otro día la prensa anunciaba que, después de varios años de búsqueda, los productores de 'Superman returns' habían encontrado el intérprete que buscaban: Brandon Rough, un atlético joven de 26 añitos que había aparecido esporádicamente en alguna serie de televisión. Existía sólo un problema: Brandon Rough está muy, muy bien dotado y sus mayúsculos atributos podían distraer a los espectadores y convertir la película en inadecuada para los niños. Según parece, los responsables del vestuario solucionaron el problema realizando un sinfín de coquillas de diversas formas, aunque los productores amenazan con recurrir a la tecnología digital.
No había esos efectos especiales cuando mi mujer y yo éramos novios. «Si las chicas guapas volarían, tú serías Supermán y tu padre Marlon Brando», le dije en una ocasión a mi mujer. Y vaya casualidad, los periódicos revelaron hace unas fechas que por la cama del padre cinematográfico de Supermán habían desfilado Burt Lancaster, Laurence Olivier, Marlene Dietrich, Anna Magnani, Tyrone Power, Montgomery Clift, Grace Kelly, Tennessee Williams, Rock Hudson, James Dean, Leonard Bernstein, Edith Piaf y todo Hollywood a excepción de John Wayne. Hoy no me atrevo a repetirle a mi mujer la ocurrencia: me suelta un bofetón que necesito un mes de reposo para volver a construir una frase coherente.
Y por supuesto, no me creo el rollo de los exagerados atributos del joven intérprete; es más, juraría que se trata de una campaña de publicidad orquestada con vistas al estreno de la película. Que yo me equivoque será bueno y malo: por una parte, el colosal paquete del actor supondrá un lastre para los espectaculares vuelos del superhombre, y por otra, me imagino que si eligen a una actriz como Scarlett Johansson o Keira Knightley para encarnar a Lois Lane, la novia de Supermán, los superatributos del superhéroe destrozarán coquillas, trajes, retoques digitales y taquillas de medio mundo.