El portavoz de Batasuna Arnaldo Otegi consideró ayer que «ya ha concluido» la fase de conversaciones «entre agentes políticos, sindicales y sociales de Euskal Herria» e instó a iniciar en las próximas semanas o meses otra de negociaciones para abrir un «diálogo multilateral» en Euskadi y Navarra.
Otegi, quien eludió dar una fecha concreta para el comienzo de esas negociaciones, emplazó en una comparecencia en Pamplona al PSE y al PSN a que respondan si «se van a sentar con nosotros» para llegar a un «gran acuerdo» que permita abrir posteriormente una mesa de diálogo «sin exclusiones» en «el conjunto de Euskal Herria», porque de otra manera «no va a haber proceso».
El dirigente de la izquierda abertzale sostuvo que «las excusas se han terminado» y se reafirmó en el documento presentado por su formación el pasado sábado en Pamplona en el que se apuesta por abrir una mesa conjunta de todos los agentes políticos, sociales y sindicales de los «siete territorios» de la Comunidad Autónoma Vasca, Navarra e Iparralde.
En ese sentido, indicó que «todos están llamados a esa convocatoria», en la que «nadie puede cerrar la puerta a nadie», ya que, en su opinión, «quienes participemos en ese diálogo tenemos que estar en condiciones de igualdad». Asimismo, subrayó que son los propios navarros los que tienen que decidir la forma en que quieren participar en ese proceso.
«Conservar el poder»
El líder de Batasuna, por otra parte, quiso responder a las críticas de UPN a la propuesta realizada el sábado en Pamplona y, tras destacar que hay un «nerviosismo evidente» en los regionalistas, aseveró que en Euskadi y Navarra hay personas con «más interés en conservar el poder que en construir la paz». Respecto a la denuncia de UPN de que esa iniciativa de Batasuna responde a un planteamiento nacionalista, Otegi señaló que esa afirmación es «lo más alejado de la realidad», ya que, según dijo, se trata únicamente de una «receta democrática».
El portavoz de la izquierda abertzale estimó, no obstante, que en las fuerzas políticas hay «posiciones diferentes», porque «todo el mundo sabe que el futuro de este país se va a construir en parámetros diferentes» a los actuales y «todo el mundo se está acomodando a esa nueva situación».
Preguntado sobre las reacciones que han suscitado sus declaraciones en el sentido de que fue un error haber dado a entender «que el dolor de los otros» les daba «igual», precisó que «la izquierda abertzale no está haciendo un recorrido ni un camino para que alguien le otorgue la etiqueta de demócrata». A su juicio, hay una estrategia «que busca un objetivo concreto y que busca diferencias con respecto a posiciones pasadas de la izquierda abertzale que no se corresponden con la realidad».
En esta línea, Otegi aseguró que esa dinámica «busca deliberadamente hacer pasar por novedades posiciones que la izquierda abertzale ha mantenido, con un objetivo concreto, que es hacer percibir a la opinión pública que estamos en un proceso de acomodación de la izquierda abertzale al régimen constitucional estatutario, y eso es un tremendo error, porque no estamos ahí».
Además, hay «un interés denodado» por parte del Gobierno, del PSOE y de «algunos sectores políticos en Euskal Herria» por «intentar desviar permanentemente el fondo del debate e intentar instrumentalizarlo en términos técnicos», para «poner el foco permanentemente en las posiciones de Rodríguez Zapatero y de ETA».