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Miércoles, 10 de mayo de 2006
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LA RIOJA
LA RIOJA
Sanz contrapone los «grandes logros» de su política al «intervencionismo» de Zapatero
El presidente abre el Foro reclamando «estabilidad» económica y un mercado laboral «flexible»
Sanz contrapone los «grandes logros» de su política al «intervencionismo» de Zapatero
Pedro Sanz interviene ayer en la inauguración del II Foro Económico de La Rioja, que se celebra en Riojaforum. / MIGUEL HERREROS
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El presidente riojano, Pedro Sanz, aprovechó ayer la inauguración del II Foro Económico de La Rioja, que se celebra en Riojaforum hasta mañana, para defender los «grandes logros» de su política económica, representados por una «suave brisa», frente al «exceso de intervencionismo» del Gobierno central, encarnado en un «viento huracanado». Sanz afirmó que el PP ha conseguido que «en La Rioja se den unas condiciones difíciles de igualar para el desarrollo empresarial» y reclamó a los socialistas un mercado laboral «flexible», que no se traduzca en un aumento de la precariedad, y, muy especialmente, «estabilidad» económica.

El discurso del presidente abrió el II Foro Económico de La Rioja, organizado por el Gobierno regional, la Agencia de Desarrollo Económico (ADER) y la Cámara de Comercio. Desde ayer hasta mañana, durante estos tres días, 450 personas procedentes del ámbito político y administrativo, desde el académico y empresarial, analizan el marco en que se desenvuelven las economías regionales, con el propósito de facilitar a las pequeñas y medianas empresas (pymes) y a las de tipo familiar los instrumentos necesarios para adecuar sus estrategias a las nuevas exigencias económicas que les impone el mercado globalizado y mejorar así su gestión.

Clima de concertación

Sanz comenzó su intervención diciendo que La Rioja se está convirtiendo en un «referente» en la gestión del conocimiento aplicado a la mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos, mediante debates como el Foro Mundial del Vino, el Congreso Europeo de Responsabilidad Social o el Foro Económico, que reflejan la «apuesta decidida» del Gobierno que preside por «consolidar el lugar que a La Rioja le corresponde». Dicho esto, su discurso fue una cerrada defensa de la política económica del PP, cimentada en «un clima de concertación social sin precedentes», en sintonía con la patronal y los sindicatos, y fuertemente contestada por el PSOE.

El presidente hizo un repaso de los logros alcanzados por su equipo económico, que ha destinado las dos terceras partes de los Presupuestos de este año a políticas sociales. La Rioja es la comunidad con menos paro y el mayor ritmo de crecimiento de empleo a nivel nacional, con un 6,72% en el último trimestre. En los últimos diez años, su Producto Interior Bruto (PIB) ha pasado de 3.300 a 6.000 millones, situando a La Rioja a la cabeza de las regiones españolas, con un PIB per cápita en 2005 muy por encima de la media. Y la renta familiar bruta ha aumentado de los 9.420 euros de 1995 a los 14.885 de 2005.

«La conjunción de políticas dirigidas a fomentar la competitividad de las empresas ha sido uno de los grandes logros», proclamó Sanz, «y ha permitido que en La Rioja se den unas condiciones difíciles de igualar para el desarrollo empresarial». Todo ello, «sin contar con regímenes fiscales diferenciados o sin acudir a incentivos diversos», lo que, a su juicio, le convierte en «ejemplo de desarrollo regional sostenible». «Hemos conseguido ganar tiempo al tiempo, adelantándonos al reto de la globalización». En fin, dibujó un panorama esperanzador que, a su juicio, puede poner en riesgo el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Sanz fue contundente: «Espero que esa suave brisa no se transforme en un viento huracanado, y que el elevado precio del petróleo, la subida de los tipos de interés, el elevado déficit exterior, el repunte al alza de la inflación, el déficit por cuenta corriente de España, la sobrevaloración de los activos inmobiliarios, la ruptura del marco estable de financiación autonómica consecuencia de la pérdida de rumbo político o el exceso de intervencionismo del Gobierno central, no trunquen este clima de optimismo que, a pesar de todo, tenemos».

Reglas de juego justas

El presidente cerró su intervención reclamando a Zapatero «firmeza, criterio, confianza y estabilidad». «Es necesario evitar la senda del intervencionismo, avanzando, sin embargo, en la defensa de los intereses de las empresas españolas, en especial aquellas referidas al desarrollo de un marco normativo garante de la libre competencia, así como medidas arancelarias que garanticen unas reglas de juego justas y leales en los mercados internacionales», concluyó. Desde ayer, los expertos intentan despejar en Riojaforum algunas de las incógnitas que presenta el futuro.



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