Estados Unidos pondrá nuevamente un hombre en la Luna en la próxima década con una nave muy parecida a las cápsulas Apolo con que coronó su dominio espacial a fines del decenio de 1960, con la llegada del hombre al satélite terrestre. «Aprovechando lo mejor de 'Apolo' y de la tecnología de los transbordadores, la NASA creará un sistema de exploración que será asequible, versátil y seguro», afirma la agencia espacial.
Parecidas a las cápsulas 'Apolo', las naves serán tres veces más grandes, podrán llevar y traer cuatro astronautas desde la Luna y contarán con una tripulación de seis personas para las futuras misiones a Marte. También continuarán el relevo de ocupantes y el avituallamiento de la Estación Espacial Internacional (ISS), cuya construcción quedó detenida tras la tragedia del 'Columbia' en febrero de 2003.
La nueva nave desplegará en el espacio paneles solares que le proporcionarán energía y tanto la cápsula como el vehículo encargado de alunizar utilizarán metano como combustible.
Según la NASA, se ha pensado en el metano ante la posibilidad de que en el futuro se utilice ese hidrocarburo como combustible espacial debido a su abundancia en la superficie marciana. Las nuevas naves podrán reutilizarse al menos diez veces.