Más del 70% de los escolares con edades comprendidas entre los 14 y 16 años consume alcohol los fines de semana, dijo ayer la delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Carmen Moya, quien añadió que un 34,8% de los estudiantes de 14 a 18 años admitía haberse emborrachado en el último mes y un 65,6% haber consumido alcohol en ese lapso de tiempo. Moya destacó que en España, al igual que en los países de nuestro entorno, comienza a ser atípico el perfil de un consumidor de una única sustancia, ya que lo habitual es el «simultáneo de varias».
La delegada del plan antidrogas admitió su inquietud por la proliferación de los ya populares 'macrobotellones', convocatorias juveniles en las que el alcohol es eje y protagonista del ocio, e insistió en la necesidad de difundir el mensaje de que para divertirse y relacionarse «no es necesario estar bebido». Moya aseguró que los consumidores de drogas son cada vez menos conscientes del riesgo que supone para la salud el uso de sustancias como el alcohol y el cannabis. A ello se suma la percepción de que cada día es más fácil acceder a ellas.
La labor de esta Delegación del Gobierno tropieza con una dificultad importante: que las drogas no parecen preocupar al conjunto de la ciudadanía. Los resultados obtenidos por las últimas encuestas del CIS refrendan esta impresión, toda vez que resaltan el descenso de la importancia que la sociedad otorga al problema de las adicciones. En enero, sólo un 5,75% de los españoles citaba las drogas entre los tres principales problemas existentes.