Los chóferes de la capital vizcaína han solicitado a Transportes Colectivos la instalación de un tercer freno manual en los dos autobuses 'Dennis' con los que cuenta en la actualidad el servicio de Bilbobus, según informaron fuentes del Comité de Salud Laboral de la empresa. Esta petición se produjo a finales de marzo, dos semanas después de que uno de estos coches, que cubre la línea 26, embistiera a otro autocar al salir de una parada en la Gran Vía. El peritaje descartó entonces cualquier problema con los frenos.
Estos vehículos de fabricación inglesa, que se adquirieron hace un año con una inversión por unidad de 185.500 euros, son los únicos de la flota que carecen de un bloqueo manual en caso de parada prolongada. Los 'Dennis' cuentan con un sistema automático que se activa nada más abrir las puertas. «Al cerrarse, se desbloquea y el bus sale directamente a ralenti a no ser que tengas siempre puesto el pie en el pedal del freno», explican desde el comité.
El resto de vehículos tienen un sistema adicional manejado por el conductor. Se trata de una tecla o un tirador que mantiene bloqueado el autobús y que sólo deja de funcionar cuando el chófer lo levanta y pisa el acelerador. «Además de seguridad, nos daría mayor comodidad porque no sólo nos detenemos en las paradas, sino también en los semáforos...», justificaron en el Comité de Salud Laboral. «Más aún si tenemos en cuenta que debido a su reducido tamaño -9 metros, cuando el normal es de 12- se convierten en una buena herramienta para llegar a ciertos barrios», añadieron.
«Cuestión práctica»
Fuentes de la dirección de TCSA aseguraron haber transmitido ya a la casa fabricante de los 'Dennis' esta petición con el objetivo de «homogeneizar» todo el servicio de autobús. «No es que sea menos seguro, porque no hemos tenido ningún problema, sino una cuestión práctica. Ahora, tienen que estudiarlo», apuntaron. En cualquier caso, tanto la empresa como la conejala de Transportes, Ibone Bengoetxea, insistieron en que «pisar pedal del freno lo que da es garantía de seguridad».