Al menos seis agentes de policía han muerto y más de una docena han resultado heridos al estallar varios artefactos explosivos en una escuela de entrenamiento de la policía en el suroeste de Pakistán.
La explosión tuvo lugar esta madrugada en la ciudad de Quetta, capital de la conflictiva provincia de Beluchistán, en una zona del centro donde los agentes hacían prácticas de tiro. Los autores del ataque habrían colocado los artefactos en ese área sabiendo que los policías, que pertenecían a un equipo antiterrorista, iban a llevar a cabo allí su entrenamiento.
Dos personas han sido ya detenidas por su supuesta implicación en el ataque, ambas pertenecientes al Ejército de Liberación de Beluchistán (BLA), un grupo separatista prohibido la semana pasada por el Gobierno paquistaní por considerarlo una organización terrorista. El BLA dice luchar por los derechos del pueblo de la región de Beluchistán, en el noroeste de Pakistán, conocida por su riqueza minera.
Los separatistas consideran que el Gobierno de Islamabad no les otorga los beneficios que les corresponden y explota los recursos de la zona sin atender a sus necesidades de desarrollo.