La Comisión Nacional contra la Violencia propuso ayer una multa de 3.500 euros al Alavés por la invasión del campo por parte de un seguidor albiazul que emuló a Celedón durante el partido contra el Betis, el anterior disputado en Mendizorroza. El comité dependiente del Ministerio del Interior amonesta a la entidad deportiva por, según reza la resolución, «deficiencias en las medidas de control de permanencia y desalojo de espectadores al no impedir que durante el encuentro un aficionado invadiese el terreno de juego, teniendo que suspenderse el juego momentáneamente».
Antiviolencia propone la multa al Alavés a partir del informe de incidencias remitido por la Ertzaintza, a quien corresponde la seguridad en Mendizorroza, no así el control de acceso y la vigilancia de las gradas para evitar que los espectadores ocupen el césped. Ambas tareas son responsabilidad del club y de los guardas contratados al efecto. Será ahora la Subdelegación del Gobierno en Álava la que emita la resolución definitiva después de ofrecer al Alavés la posibilidad de que alegue en su defensa. Para el aficionado que saltó vestido de blusa no contempla multa alguna y, por tanto, queda libre de responsabilidad.
En este caso se da la paradoja de que el Comité de Competición de la Federación Española de Fútbol no sancionó al Alavés por el incidente, puesto que el árbitro Muñiz Fernández pasó por alto en su acta la invasión del campo. Por contra, Antiviolencia sí se pronuncia sobre un suceso que provocó la aprobación del graderío de Mendizorroza.
Además de esta multa, el Alavés también tendrá que hacer frente a otra de mayor cuantía, ésta de 4.500 euros, «al no impedir que fueran introducidos tres petardos que posteriormente hicieron explosión» en el mismo partido. Antiviolencia ya sancionó al club en otras dos ocasiones por hechos similares. Por último, la comisión declaró de alto riesgo el duelo con el Deportivo en previsión de incidentes.
Alegación por De Lucas
El Alavés está tratando de evitar que De Lucas se pierda el último encuentro de Liga, de acuerdo a la sanción de dos partidos que le impuso Competición. Así, el club presentará hoy un recurso a Apelación en un intento por anular la amarilla que vio su jugador al llamar «tonto» al colegio del duelo con el Betis, después de que éste le expulsara.
Mañana, el Alavés acudirá a Disciplina Deportiva para pedir la cautelar a De Lucas por la roja.