Son muchos, varios miles, los ciudadanos vascos que desde el lunes afrontan con temor e inquietud la posibilidad de perder los ahorros que han confiado a Fórum Filatélico o Afinsa, que supuestamente han protagonizado una estafa a gran escala. Todos los afectados viven su particular drama, aunque la angustia crece de forma proporcional a la cantidad de dinero depositado en esas sociedades filatélicas. Si, además, son varios los miembros de una misma familia que se han visto afectados por este presunto fraude piramidal, la angustia puede transformarse en pánico.
El caso de Joseba cumple esas dos premisas. Este jubilado de 80 años tiene invertidos nada más y nada menos que 126.000 euros -21 millones de las antiguas pesetas- en Afinsa. Una cantidad que le convierte en uno de los principales 'damnificados' de este mayúsculo engaño. Su 'vía crucis' no termina ahí. Dado que las cosas le «iban bien» con esa compañía, animó a su hija Sonia y a su yerno José a invertir en ella. Actualmente, la pareja tiene «metidos en sellos» 40.000 euros. Como si de una reacción en cadena se tratara, los padres de José también entraron en el 'juego' con 12.000 euros. Es la prueba de que el 'boca a boca' es la mejor publicidad para este tipo de sociedades.
Afición por la filatelia
Joseba, el 'patriarca' de la familia, siempre ha sido un gran aficionado a la filatelia. Se enorgullece de su colección de sellos de principios de siglo, tanto de España como de otros países europeos. Según explica a EL CORREO, fue ese 'hobby' el que, unido a «las recomendaciones de un buen amigo», le animó hace casi cinco años a invertir 18.000 euros en Afinsa. Desde entonces ha ido aumentado paulatinamente el dinero que ha confiado a esa empresa. Hoy en día cuenta con cuatro contratos diferentes de 'depósitos' a dos años por un importe total de 126.000 euros, «todos los ahorros de nuestra vida».
Joseba no duda en asegurar que confiaba ciegamente en Afinsa, que durante los últimos años ofrecía una rentabilidad del 6%, un porcentaje que en ejercicios previos se elevaba al 7,5%. «Religiosamente nos han pagado los intereses trimestrales que prometían. Nos llegaban los talones y los cobrábamos sin ningún problema en Banesto». El último, el pasado lunes.
Su convicción en la bonanza de este modelo de inversión era tal que sus planes pasaban por seguir depositando en esa compañía los intereses que cobraba. De hecho, la tranquilidad que tenía en los gestores de su patrimonio era tal que animó a su hija y su yerno a «meter» dinero en esa firma.
Sin perder el optimismo
A pesar de la marcha de los acontecimientos y de que los expertos advierten de que existen muchas posibilidades de que los afectados no vuelvan a ver todos sus ahorros, Joseba se niega a perder la esperanza. Es consciente de los riesgos, pero mantiene cierto optimismo: «confío en poder recuperar mi dinero, aunque pierda los intereses».
Esa esperanza no es compartida por su yerno Jose. «Defraudado», «engañado» y desesperanzado», son algunos de los calificativos que definen su estado de ánimo. «Afortunadamente no tenemos todo nuestro dinero metido en Afinsa, pero me arrepiento al 100% de haber entrado en este juego», se lamenta.
Fue en 2003 cuando José y su mujer invirtieron 40.000 euros en la empresa de bienes tangibles, animados por los buenos resultados logrados por su suegro. «No nos asesoramos bien, no miramos a fondo el tema», admite. «Habíamos oído que existían casos como que el que vivimos ahora, pero crees que nunca te va a pasar a ti».
Durante los últimos tres años han cobrado sus intereses «rigurosamente». Ello aumentaba la confianza. Hasta el punto de que si no hubiera saltado el escándalo, «tenía pensado contratar una renta vitalicia».
Esa confianza se ha hecho añicos, a pesar de los mensaje de tranquilidad lanzados por Afinsa y Fórum Filatélico. «Lo veo mal. Nos tenemos que preparar para perder bastante dinero, aunque creo que el Gobierno tiene que hacer algo porque esta situación crea gran alarma social», afirma José, que lamenta profundamente «haber animado» a sus padres a invertir.