No figura en ninguna vitrina, aunque su trascendencia roza la de un título. Vitoria saboreará la Euroliga hasta 2009. Es decir, durante las próximas tres ediciones. La agónica derrota del Barcelona, anoche a manos del Joventut le concedió una de las dos plazas para el próximo trienio. Por la otra pugnarán la propia escuadra 'culé', Real Madrid y Unicaja.
El trienio equivale a estabilidad económica y deportiva. A caviar entre semana. A duelos de máxima altura. Supone, en definitiva, uno de los soportes más importantes para cualquier club. Y más si se radiografían las características del Baskonia; ambicioso hasta el límite, pero con unos limitados recursos estirados a tope.
Con la consecución matemática del pasaporte europeo antes incluso de celebrarse las eliminatorias por el título -donde se repartirán los últimos puntos-, el TAU ha obtenido un premio gordo. Y, además, se reafirma como un grande del Viejo Continente. En todas las ediciones de la actual Euroliga siempre ha aparecido el representante alavés. Todo un hito.
El próximo curso también será así. Como cabeza de serie. Lo mismo que el siguiente y el siguiente. Este colchón deportivo inyectará millones -contrato televisivo, entradas, abonos, publicidad...- y mantendrá abiertas las puertas del Buesa Arena a los mejores jugadores. Hoy en día, aparte del sueldo, los baloncestistas de primera fila priman que sus pretendientes actúen en la máxima categoría europea. Un ejemplo. Vujcic o Papaloukas, que meditan dejar el Maccabi y el CSKA respectivamente, han señalado a sus agentes que sólo cambiarían a otro club con pasaporte asegurado a la Euroliga. Pues el Baskonia, aunque sus limitaciones económicas le impidan llegar a ninguno de ellos, se mueve en ese círculo.
A su vez, la derrota barcelonista permite al TAU superarle en la tabla. Temporalmente. Ambos manejan 24 triunfos y ocho derrotas. La segunda plaza definitiva en la parrilla de los 'play off' será para el que gane el domingo.