El Correo Digital
Sábado, 13 de mayo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
MUNDO
MUNDO
Bikini contra la contaminación
Bikini contra la contaminación
Una activista de Greenpeace, acreditada como periodista, protesta contra las papeleras . / EFE
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

«Esperé a que los presidentes se colocaran, me quité el abrigo y atravesé la valla», relató ayer divertida la reina del carnaval de la ciudad argentina de Gualeguaychú, Evangelina Carrozzo, tras burlar la seguridad de la Cumbre de Viena para irrumpir en bikini ante 60 mandatarios de la UE y América Latina.

Acostumbrada a desfilar en las comparsas de su ciudad natal, la morena de 25 años, arrancó expresiones de sorpresa, admiración, sonrisas y algún aplauso mientras se paseaba con su diminuto bikini de lentejuelas delante de los representantes alzando un cartel de Greenpeace con la leyenda 'Basta de papeleras contaminantes'.

Los gobernantes de España y Reino Unido estuvieron entre los más divertidos y el venezolano Hugo Chávez fue el único que se animó a aplaudir. Con amabilidad, los miembros de la seguridad tomaron a la joven de la cintura invitándola a retirarse. «Yo no entiendo inglés ni alemán pero no sentí que me maltrataran», aseguró.

En total secreto Greenpeace había propuesto a la reina del carnaval que llevara la pancarta a Austria. Para eso gestionó su acreditación como periodista. «Estaba muy nerviosa. Tenía el cartel escondido en la cartera», confesó tras la 'hazaña'. Debajo del abrigo, la joven llevaba sólo el bikini. «No usé el traje con el que fui elegida reina del carnaval porque tenía metal y podía ser detectado», se disculpó.

Greenpeace logró así llamar la atención sobre la controversia entre Argentina y Uruguay por la instalación de dos enormes plantas de celulosa sobre el río Uruguay, un recurso compartido por ambos países. Las fábricas se están construyendo del lado uruguayo frente a Gualeguaychú, la ciudad argentina que es capital del carnaval.

Los vecinos de Gualeguaychú sostienen que las fábricas van a contaminar el río y en abril movilizaron a unas 100.000 personas, algo sin precedentes en Argentina para una protesta ambiental en una ciudad que no supera los 85.000 habitantes.

El fenómeno, devenido en causa nacional, forzó al Gobierno Kirchner a presentar este mes una demanda contra Uruguay en la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Argentina sostiene que -por tratarse de un río compartido- Uruguay debió haber informado sobre la instalación y su eventual impacto antes de aprobar las obras.

Ahora las relaciones son tensas. Kirchner y su colega uruguayo, Tabaré Vázquez, evitaron saludarse en la cumbre y fueron los más sorprendidos por Carrozzo. «La cara de Kirchner era de total desconcierto y la de Vázquez también», describió la joven. «Ojalá ahora haya un diálogo para alcanzar un acuerdo», añadió.



Vocento