Un destacado líder de la organización fundamentalista Hamás ha firmado un documento de 18 puntos en el que implícitamente se reconoce el Estado de Israel y se reclama el establecimiento de una nación palestina en las fronteras de 1967 y no en todo el territorio histórico. El informe fue elaborado a lo largo de un mes en la prisión israelí de Hadarim, cerca de Natanya, tras intensas deliberaciones en las que participaron dirigentes de Hamás y Fatah, que también lo rubricaron. Todos los firmantes son presos de larga duración.
Por parte de Hamás estampó su firma Abdel Jaled Natche, uno de los máximos líderes de la organización, mientras que en representación de Fatah lo hizo el diputado Marwan Barguti, el dirigente palestino con mejor reputación en Cisjordania y Gaza.
«El pueblo palestino, en la patria y en la diáspora, aspira a liberar su tierra y a autodeterminarse, incluyendo el establecimiento de un Estado independiente en toda la tierra ocupada en 1967, así como a asegurar el derecho de retorno de los refugiados y la liberación de todos los prisioneros y detenidos», se afirma en un lugar destacado.
Israel mantuvo ayer el silencio más absoluto y un portavoz del Ministerio de Exteriores restó importancia al documento al calificarlo de «asunto interno palestino». La posición del país hebreo es conocida en la medida de que sólo está dispuesto a retirarse de una parte de Cisjordania. Además, Israel se niega en redondo a acoger a los 800.000 palestinos que expulsó de sus casas en 1948 y que se han convertido 5 millones de refugiados.
«Una buena base»
Los máximos dirigentes de Hamás tampoco efectuaron ningún comentario, lo que se interpreta como una señal de que la organización fundamentalista podría estar variando su posición tradicional de repudiar al Estado sionista en todo el territorio de la Palestina histórica. Mushir al-Masri, portavoz del grupo radical en la franja de Gaza, elogió la labor de los presos pero no quiso comprometer a la organización sobre el comunicado. «Podría ser una buena base para una plataforma nacional y para un diálogo nacional, pero es una propuesta que necesita una mayor discusión», dijo.
El presidente de la ANP, Mahmud Abbas (Abú Mazen), avaló el acuerdo conseguido en la cárcel. «Es un documento muy importante que incluye una visión política profunda y realista que en gran medida representa mi punto de vista, y por lo tanto yo lo asumo».