La cornisa de Olabeaga ha pasado a la historia. La nueva entrada a Bilbao que sustituirá al viaducto de Sabino Arana se conocerá a partir de ahora como el acceso de San Mamés, porque en el proyecto se han introducido cambios sustanciales. La carretera tendrá capacidad para 50.000 coches -17.000 menos que en la actualidad- y discurrirá en su mayor parte soterrada, sin afectar a las viviendas de Olabeaga.
El alcalde y el diputado general se reunieron el pasado jueves con más de 200 vecinos para explicarles los nuevos planes urbanísticos. El acceso a la ciudad desde la A-8 se ha apartado del barrio y ha reducido sus dimensiones, en sintonía con el proyecto de Zaha Hadid. Se han eliminado varias aristas del trazado anterior, como la doble rotonda que obligaría a derribar varios edificios en Camino de la Ventosa.
La nueva entrada a Bilbao mantendrá todos los movimientos que hay en la actualidad pero se reducirá a cuatro carriles. Por Sabino Arana circulan cada día 67.000 vehículos, de los que la mayor parte -42.000- proceden de Cruces. Estos desplazamientos, con origen en Santander o en el área metropolitana, serán los más afectados por el cambio, ya que la nueva vía sólo absorberá 25.000 coches. El resto deberá buscar nuevos accesos por el norte, donde Santo Domingo y Enekuri se ampliarán a dos carriles por sentido.
El tráfico procedente de San Sebastián y Vitoria contará con el mismo espacio que ahora, con capacidad para 25.000 vehículos. El nuevo trazado empezará en la autopista, poco antes de la salida de Castrejana, y rodeará el hospital de Basurto con viales soterrados, hasta salir a la luz entre el barrio de Santa Ana y la gasolinera. En esta zona sí habrá derribos. Las obras afectarán a tres bloques, cada uno de dos viviendas, y una casa aislada.
El tronco del vial tendrá una longitud aproximada de un kilómetro, aunque cuenta con varios ramales. Será necesario construir varias estructuras, según explica el director foral de Obras Públicas, Carlos Estefanía. Un túnel de 481 metros pasará por debajo de la autopista y del barrio de Altamira. Además, el proyecto incluye cuatro falsos túneles y tres viaductos. El más largo, de 275 metros de longitud, pasará sobre las vías de Feve para facilitar los movimientos hacia Las Encartaciones.
Sobre la cuesta de Olabeaga pasará otro puente, de cuatro carriles, al que se quiere dar un diseño «singular». La actuación de la Diputación terminará en este punto. Bilbao Ría 2000 se encargará del derribo del pabellón número 2 de la antigua Feria de Muestras. La carretera pasará así junto al nuevo campo de San Mamés y terminará en la rotonda de Torres Quevedo. En el tramo final será necesario soterrar las vías de Renfe.
Las obras costarán 85 millones de euros, a los que sumarán otros 15 para derribar el viaducto de Sabino Arana. La demolición comenzará en otoño de 2010 y los vecinos se librarán del 'scalextric' casi un año después. La Diputación ya ha encargado los proyectos previos y espera que la construcción del nuevo acceso a Bilbao comience a principios de 2007. Los coches tendrán vía libre dentro de cuatro años, en la primavera de 2010.