La etapa más larga del Giro lo fue de verdad. Tremenda. Con dos puertos muy exigentes y con decenas de repechos y cotas. Tuvo 236 kilómetros. Y de ellos, casi 150 vieron de cara a Juanma Garate. El guipuzcoano construyó la escapada del día, junto a su amigo Patxi Vila, más Mori, Verbrugghe, Peña y Efimkin. Es su modo de asaltar el Giro. Necesita coger tiempo en etapas como la de ayer. Lo intentó, pero se le hizo demasiado larga. A 5 kilómetros de la empinada meta de Saltara, se le fue el belga Verbrugghe, el ganador de la jornada. Y a apenas 300 metros de la llegada, le atraparon los favoritos, encabezados por el impresionante Savoldelli. Allí estaban todos los candidatos. Sólo Di Luca y Rujano dieron muestras de debilidad. Incluso Ullrich estuvo con los mejores hasta la rampa final. El Giro comenzó a desnudarse en la etapa más larga, la que ganó Verbrugghe y la que devolvió el liderato al incombustible Gonchar.