Al abogado José Emilio Rodríguez Menéndez nadie le calumnió hasta el punto de asegurar que era una figura de nuestra jurisprudencia, pero sin embargo no mienten quienes aseguran que es el abogado más célebre de España. La tele, los periódicos y algunas revistas de explicable éxito nos han hecho familiares los rostros de personas que jamás invitaríamos a nuestra casa. Hemos tenido muy poco gusto en conocerles, pero la verdad es que les conocemos. No se nos despintan. En los penúltimos tiempos hemos convivido a distancia con gentes de muy discutible conducta moral, pero de celebridad indiscutible: 'El Cojo Manteca', 'El Dioni', 'La Veneno', 'El Cachuli'...
No hay que confundir la popularidad con la gloria, pero tampoco es fácil conseguir la nombradía del letrado Rodríguez Menéndez: hay que desplegar una gran actividad, estar en todos los líos, comprar periódicos para transformarlos en cemento, o bien recibir algún disparo que otro por encargo de una amante rubia y hermosa, de esas que si alguien les invita a sentarse van y se tumban.
El abogado Rodríguez Menéndez, que sin duda ha entrado en la fama, se fue de España hace un año para no entrar en la cárcel. Ahora ha sido arrestado en un pueblo cercano a Salamanca. Iba con una mujer y un maletín, pero abandonó a los dos y se metió en el retrete. El huido tendrá que cumplir varias penas, o al menos eso se supone. Nunca se sabe. Ya lo detuvo la Interpol en Buenos Aires hace seis años y fue puesto en libertad. Quizá se encargue de su propia defensa. Experiencia no le falta: ya lo hizo con éxito con miembros del GAL y narcotraficantes. Otras cosas le serán difíciles de explicar, pero el dinero del maletín puede decir que era el pago por llevar al cine su apasionante vida.