Leo con interés un debate entre el señor Fernández Blanco, viceportavoz socialista de la Comisión de Cultura del Senado, y el señor Urrutia Elorza, senador de EA por la Comunidad Autónoma del País Vasco, sobre el traslado temporal a uno de los museos de Euskadi del 'Guernica' de Picasso. Después de los correspondientes argumentos a favor o en contra, basados en informes técnicos sobre su posible deterioro, el señor Urrutia Elorza propone una nueva visión para ver si podemos disfrutar los vascos 'in situ' de esta magnífica obra. Además, dice, «esto sería un gesto de paz, reconciliación y convivencia de cara al futuro».
Y es aquí donde yo me pregunto: ¿Pararemos algún día los vascos de pedir gestos a los demás? ¿No será hora ya de comenzar nosotros a ofrecer algún pequeño gesto que prepare ese ansiado camino de la convivencia pacífica? ¿Por qué es tan difícil la paz? ¿Por qué fracasa una y otra vez? ¿Por qué se vuelve una y otra vez al enfrentamiento y la agresión mutua? ¿Por qué se ponen tantos obstáculos a la concordia?
Mientras no hagamos todos el 'gesto' de limpiar nuestros corazones de violencia, odio y venganza y saneemos nuestras mentes, que tienden a absolutizar siempre lo propio para imponerlo con fuerza a los demás, no habrá paz. Es difícil «buscar siempre el bien de todos». Pero éste es el 'gesto' que de verdad nos llevaría a la paz, la reconciliación y la convivencia de cara al futuro. El 'Guernica' de Picasso poco puede ayudarnos.