 Lágrimas. Tamudo sollozó de emoción durante varios minutos al terminar el partido. / efe |
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| ESPANYOL 1 - REAL SOCIEDAD 0 |
Espanyol: Iraizoz, Sergio Sánchez (Posse, m. 80), Lopo, Jarque, Domi, Costa, Fredson (Pandiani, m. 51), Zabaleta, De la Peña (Coro, m. 39), Luis García y Tamudo.
Real Sociedad: Alberto, López Rekarte, Brechet, Labaka, Garrido, Garitano, Viáfara, Xabi Prieto (Gabilondo, m. 82), Stevanovic (Uranga, m. 65), Mark González (Barkero, m. 75) y Nihat.
Gol: 1-0. M. 91. Coro.
Árbitro: Undiano Mallenco (Navarra). Amonestó a Garitano, Brechet, Stevanovic y Sergio Sánchez. |
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Del infierno al cielo en un suspiro. El Espanyol ganó ayer a la Real
Sociedad (1-0) en el tiempo de descuento, cuando el equipo de Lotina se encontraba a dos minutos de bajar a Segunda. Lo del Espanyol no es una película de Alfred Hitchcock. Es algo con mucho menos estilo. Es una película de terror y de serie B. Fue un milagro en toda regla.
Y es que el equipo que entrenaba Miguel Ángel Lotina, que ayer tras conseguir la permanencia se despidió de forma oficial del Espanyol tras varias semanas de rumores, pasó en ese corto espacio de tiempo de la tragedia a la salvación. El Alavés ganaba y sólo un gol catalán les permitía gozar de la salvación. Así ocurrió.
Solamente el Espanyol, un equipo diferente, es capaz de pasar de jugar la UEFA en Segunda, como hubiera hecho en caso de que Corominas no marcara en el descuento. Solamente los catalanes son capaces de marcar cuando ya se habían cumplido los 90 minutos reglamentarios y salvarse. Es un equipo diferente.
Y sólo el grupo de Lotina, quien ya ha sido sondeado por el Athletic, es capaz de repetir cada dos años la misma historia, de tropezar siempre en la misma piedra. Hace dos años, Tamudo ya salvó a su equipo del descenso en una última jornada y ayer se vivió un calco. Los mismos errores, la misma falta de planificación y la misma dirección deportiva equivocada, lógicamente, se pagan caros.
Mala suerte local
Todo se puso en contra del Espanyol cuando en la primera parte mandó un balón al palo y De la Peña se lesionó. Tamudo se quedaba sin su mejor aliado, sin recibir sus asistencias.
En la segunda parte, la suerte seguía castigando al equipo espanyolista. A los nueve minutos, Jarque mandó un segundo balón a la madera de Alberto. Al menos, para el Espanyol, en Mendizorroza seguía el empate y la Segunda era para el Alavés.
A los 33 minutos, el sudor frío recorrió Montjuic. Bodipo había marcado en Mendizorroza y eso condenaba al Espanyol a Segunda. Lotina se hundió en el banquillo. Durante un tiempo, tuvo la cabeza entre las piernas. Daba la sensación de que lloraba, de que se quería esconder del mundo.
El drama era más grave cuando a tres minutos para los 90, Luis García mandó un tercer balón del Espanyol a la madera. Encima, la Real, con Nihat siempre peleando, ponía a Gorka Iraizoz en peligro con sus ataques.
La historia cambió cuando a Ferran Corominas le cayó un balón desde el cielo en el interior del área tras una asistencia de Martín Posse. Coro pudo encarar a Alberto y superarle, por bajo, con un disparo con la puntera. El campeón de Copa se salvó.