 GANADOR. Olaizola II, a un paso de repetir el triunfo en el Manomanista del año pasado. / JORGE NAGORE |
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| OLAIZOLA II 22 - GONZÁLEZ 11 |
Pelotazos a buena 321
Tiempo total 69 minutos
Tiempo real 21 minutos
Olaizola II González
Tantos ganados 14 7
Tantos perdidos 3 4
Tantos de saque 4 3
Resultados parciales: 0-4, 1-4, 1-5, 4-5, 4-9, 14-9, 14-10, 20-10, 20-12, 21-12, 21-13 y 22-13.
Incidencias: Más de tres cuartos de entrada en el Labrit.
Apuestas: El dinero se cantó 1.000 a 150 euros, a favor de Olaizola II. |
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Más que por excelso, el partido de semifinales del Manomanista que libraron Aimar Olaizola y Sebastián González fue bueno por la decidida voluntad de ataque que ofrecieron ambos contendientes. En un principio hubo vaivenes emocionantes que provocó la marcha del marcador y en la segunda parte el vigente campeón tiró de repertorio.
Ganó el favorito, 22-13. Sin embargo, su victoria la tuvo que sufrir y padecer. No fue fácil. Ahí están los 321 pelotazos a buena que cruzaron, y que vienen a avalar la dureza y calidad del mismo. «El mejor partido de lo que va de campeonato y la mejor actuación de la modalidad de González», certificó Julián Retegui.
La cátedra ofreció de salida unos 'momios' de auténtico escándalo: 1.000 a 150 euros 'colorao'. Cuando el desahuciado se puso por delante (4-9) en el luminoso del Labrit, que no se llenó, a los hombres de las apuestas se les acumuló la saliva en el gaznate de forma copiosa. Eran momentos delicados.
¿Qué pasó hasta aquí? González, con su juego de aire, voleas, sotamanos y el fuerte ritmo que imprimía a la pelota, minimizaba el repertorio del campeón, que desempeñaba el grato papel de defensor. Mientras que el representante de la promotora de los Vidarte mostraba un cierto grado de tranquilidad y recitando el guión de forma correcta.
Le llegó una pelota, que dio un bote anómalo, y marcó una dejada de zurda bajo txapa (5-9). Fue el principio del fin. El navarro, que es un especialista en este tipo de luchas individuales, agarró la batuta con firmeza y comenzó a interpretar esa partitura dulce, y dañina a la vez para sus rivales, que le dio una renta considerable (14-9).
En este trayecto logró un rebote impresionante. Fue el tanto 12. El de Askain perfiló una dejada al ancho de zurda. Salió en una fulgurante carrera Aimar desde el cuadro cinco, se agachó, metió cintura, y pegó un derechazo que fue a morir al último paredón de atrás de la cancha.
El interés decayó. Todo era cuestión de tiempo. Y este factor lo maneja con la exactitud de un reloj suizo el representante de Asegarce. No perdonó. Solventó el compromiso con la misma profesionalidad que un orfebre. Acabó 14 tantos, para todos los gustos, y sumó cuatro saques.
González, muy bien
El derrotado muy bien. El propio Fernando Vidarte, máximo responsable de Aspe, se mostró satisfecho. «González ha dejado el pabellón muy alto y ha perdido con una gran dignidad». Por cierto, que el ex trinketista vasco francés llevó un rebote de zurda, tanto 12 espectacular.
En el preliminar, Bengoetxea VI y Peñagarikano se impusieron (22-19) a Esain y Patxi Ruiz. El partido, muy revoltoso por sus constantes cambios en el marcador, tuvo de todo. Hubo jugadas meritorias y errores de bulto. El más sólido fue el zaguero azpeitiarra.