El Correo Digital
Domingo, 14 de mayo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
POLÍTICA
POLÍTICA
Alcaraz anuncia más manifestaciones contra el diálogo con ETA tras ser reelegido en la AVT
El representante de las víctimas, que obtuvo 600 votos a favor, exige la «rendición» de la banda Broseta renunció tras denunciar irregularidades
Alcaraz anuncia más manifestaciones contra  el diálogo con ETA tras ser reelegido en la AVT
SATISFACCIÓN. El reelegido Alcaraz y su equipo comparecieron por la tarde para valorar el resultado de la asamblea. / DANIEL G. LÓPEZ
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Francisco José Alcaraz fue reelegido ayer presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo tras la renuncia de Pablo Broseta, hijo del senador de UCD y catedrático Manuel Broseta, asesinado por ETA en 1992. En sus primeras palabras, se ratificó en su negativa a dialogar con la organización terrorista porque no puede haber un proceso de paz sino «un proceso de rendición». El candidato retirado denunció, a su vez, las «formas autoritarias» del líder de la AVT porque fue «juez y parte» en las votaciones. «Hoy -se lamentó- es un mal día para las víctimas».

El ambiente venía caldeado por declaraciones de distintos dirigentes del PP que pusieron en tela de juicio la aparición a última hora de la nueva candidatura y, como se preveía, la asamblea, a la que sólo acudieron 275 personas, fue tensa. Broseta intentó intervenir en varias ocasiones, pero Alcaraz, que dirigía la reunión en calidad de presidente, no se lo concedió. Ante esa situación, el abogado valenciano abandonó la sesión y no se quedó a la votación.

El escrutinio arrojó un resultado rotundo para el presidente del colectivo: 601 votos a favor, 42 en contra y nueve abstenciones. La AVT cuenta con cerca de 3.000 socios con derecho a voto, de modo que Alcaraz fue elegido con poco más del 20% de los asociados. Un porcentaje que sería aún menor si sólo se contabilizasen las papeletas emitidas por los asistentes, ya que de los 601 apoyos recibidos, en torno a 400 fueron votos delegados. Alcaraz, sin embargo, hizo una lectura distinta de las cifras y señaló que había recibido el voto del «90% de los asistentes».

El reelegido, que festejó con lágrimas su victoria, anunció que desarrollará una política de «continuidad» respecto a sus dos primeros años de mandato y, en consecuencia, la AVT mantendrá su negativa a dialogar con ETA para evitar que logre sus objetivos. En este sentido, aseguró que los socios han defendido con sus votos el que se convoquen más manifestaciones, como la del pasado 5 de febrero bajo el lema 'No en mi nombre', por diferentes puntos de España.

«Toda la sociedad es víctima del terrorismo y tiene el derecho de poder pronunciarse en contra de una rendición ante ETA», subrayó, antes de anunciar también una «campaña muy importante para exigir que se conozca la verdad» del 11-M. Además de confesar que el actual ministro de Interior le ha prometido entrevistarse con la AVT en breve, Alcaraz sostuvo que no se puede abrir un proceso de paz porque no ha habido una guerra y que lo correcto sería hablar de «un proceso de rendición» de la banda.

Mensaje de unidad

«Nuestra voluntad -prosiguió- es seguir luchando por la memoria, la dignidad y la justicia de los socios que nos han votado y de los que no nos han votado o presentaban un proyecto alternativo», en alusión a Broseta. En un discurso conciliador, se comprometió a «intentar subsanar» los errores cometidos en estos dos últimos años para «llegar a representar a la máxima cantidad de asociados». Alcaraz aludía así a las organizaciones territoriales, como la de Cataluña, que se han desvinculado de la AVT por considerar que existía un alineamiento con las posturas políticas del PP.

Negó con rotundidad que la asamblea se hubiera celebrado con procedimientos antidemocráticos ya que se respetaron «los estatutos» de la asociación y las normas democráticas. Todo se ha hecho, zanjó, «con estricta legalidad» y ha sido la asamblea «más plural» en la historia de la AVT. Atribuyó la retirada de su oponente a las sucesivas derrotas que sufrió en todos los puntos de la asamblea. Los resultados de apoyo a la directiva, se ufanó, han sido «arrolladores», luego es «normal» que haya abandonado la competencia.

Broseta, a su vez, denunció a través de un portavoz que el reelegido presidente actuó con «una falta de ética democrática» porque fue «juez y parte» al dirigir el proceso electoral en lugar de dejar esa función a un órgano independiente, como una mesa de edad, que diera las «mismas opciones» a las dos candidaturas. Además, prosiguió el candidato retirado, Alcaraz impuso «formas autoritarias» porque no dejó hablar a ningún asistente a la asamblea para opinar sobre los asuntos que se debatían y remitió las intervenciones al último punto del día, el de ruegos y preguntas.

El portavoz explicó que Broseta quería dirigirse a los participantes en la reunión para «defenderse de los ataques injustificados» que dice haber sufrido en las últimas horas y que han dañado su «honorabilidad» y la de su «apellido». Broseta pretendía dejar sentado que su candidatura «no está bajo ninguna tutela política o ideológica». Una dependencia que pusieron en duda dirigentes del PP y el propio Alcaraz, quien apuntó sus «sospechas» de que el Gobierno de Rodríguez Zapatero movía los hilos por detrás.



Vocento