El ocio me mata. Va a mermar mi salud de manera definitiva. Y aclaro o puntualizo que tampoco es hacer ver que uno esté tumbado a la bartola todas las tardes de su vida. Estos últimos siete días Bilbao ha sido una oferta continua que se prolongaba 'ad eternum'. Musiquita y fiestuki con Hegopop, criaturas del otro mundo con el Fant, cortos y más cortos en el festival Caóstica.
Todo a la vez. Todo al mismo tiempo. Toda una eterna coincidencia cultural que me va a llevar al desfallecimiento (nada que ver con la despedida de soltera que tuve el sábado). Si uno quiere vivir en lo 'cool', en lo 'trendy', en lo petardo, en lo friki... que saque agenda y tome nota... Les detallo cómo ha sido la cosa y permanezcan atent@s a las fechas:
Caóstica (56 películas a concurso) comenzó el lunes, organizaba la Escuela de ingenieros y termina esta misma tarde, con fiesta bizarra incluida el viernes.
Fant (61 largos y cortos) comenzó el miércoles, patrocinaban instituciones, cajas, cines y grandes centros comerciales, y termina esta misma tarde con terror y thriller asiático.
Hegopop (14 eventos propios entre conciertos y fiestas) comenzó el jueves, organizaba Hegoak, terminó... (¿¿¿fiu!!!) ayer... con fiesta petarda hasta ver las primeras luces del amanecer bilbaíno...
Todo no se puede, el alma no da pa' más (ja, y quedan los últimos coletazos). Les prometo que la próxima semana me marcho a Vitoria a mezclarme con la corte de Siniestros (que me han contado que haberlos, haylos y muchos).