Antxoni Karrera (Real)
La hija le salió de la Real; el hijo, sin embargo, del Barça. «No tengo idea de cómo ha podido pasar»: Nació en San Sebastián el 13 de enero de 1954. Es socia desde hace 22 años. Vive en Andoain, donde trabaja en una ferretería de su propiedad.
Más hincha que su marido: Pertenece a la peña de mujeres Izar, en la que sufre y disfruta junto a su hija, Maider. «Si es que no sabía ni andar y cuando veía a la Real se ponía como loca». Su marido también va al campo, aunque menos que ella: «Él sabe que mi vida es el fútbol y luego la familia», dice mitad en broma, mitad en serio. Asegura que le cambió la vida el día que mataron a Aitor Zabaleta.
Mari Paz Francés (Osasuna)
Y eso que era antifútbol: «Me parecía horroroso ver un partido, no entendía lo que podía encontrar la gente, y fíjate ahora». ¿Cómo llegó a convertirse en el alter ego femenino de Manolo el del bombo? «Yo iba con mi marido a los bares y él veía el fútbol. Yo, ni me fijaba. Pero una temporada, él estaba todo preocupado porque el Osasuna iba a bajar a Segunda, y entonces me picó la curiosidad, me empecé a preocupar yo también. Y ahora, ya ves, con el bombo a todas partes».
Asun Gorospe (Alavés)
Hasta desmayos por su equipo: Nació en Maestu (Álava) el 21 de junio de 1937. Es socia desde los 7 años. En un partido de su equipo, le dio un ataque de ansiedad y un amigo empezó a darle cachetes en la cara: «Pensaba que me estaba desmayando y me preguntaba 'Asun, Asun, ¿qué quieres?' Y yo: '¿Otro gooool!'».
Estuvo en Estambul viendo sola un Fenerbahche-Besiktas. Era la única mujer de todo el estadio. Junto a su marido, regentó durante muchos años el bar 'Deportivo Alavés'. «La gente cree que me aficioné por eso, por el bar, pero no es verdad». La pareja siempre eligió su destino de vacaciones dependiendo del sitio a donde fuera a jugar su equipo.
Sara Estévez (Athletic)
Dice no mostrar sus emociones: «Por mi trabajo de periodista, pero el sentimiento lo llevo dentro»: Nació en Bilbao el 4 de noviembre de 1925. En la radio desde 1952. Se abonó al Athletic en 1945 -pagaba 10 pesetas por ir a San Mamés- y en el 79 le reconocieron su estatus de socia. Tiene el número 389.
La llamaban Maratón: Ése era el pseudónimo con el que firmaba sus crónicas futbolísticas, que luego leía un hombre. «Pensaba que si sabían que era mujer no gustarían mis comentarios». ¿El mejor momento? «Cuando el Athletic se enfrentó al Madrid por la Copa del Generalísimo, en el 58, que ganamos 0-2. Fuimos en tren cientos de personas y lo que se vivió allí fue inmenso». ¿El peor? «Ahora».